
El alcalde pedáneo de Beniaján, de nuevo en la picota por sus declaraciones
Esto nos abre un escenario en el que caben dos posibilidades: que nuestro alcalde pedáneo, de buena fe, inducido por terceros que le hicieran creer que la reparación era un hecho, publicase la información o, en el escenario menos amable, que Francisco Nicolás publicase la información a sabiendas de que era incorrecta.
Una de las funciones del periodismo es la de fiscalizar las acciones de gobierno. Puede molestar, agradar o causar indiferencia. Pero, sin esta fiscalización, que pasa siempre por informar con rigor, la información sobre los actos políticos se convierte en propaganda.
No es culpa de Beniaján al Día que el presidente de la Junta Municipal de Beniaján, don Francisco Nicolás, incurra en manifestaciones que contradicen la verdad de los hechos y que nuestra labor sea exponerlas para que los ciudadanos, que son los que pagan impuestos y sostienen el sistema social, puedan crear su propia opinión basándose en la verdad o, al menos, en la mayor aproximación a la verdad de la que se disponga.
En este sentido, una vez más, tenemos que denunciar públicamente que, en la cuenta oficial de Facebook de la alcaldía de Beniaján, nuestro alcalde pedáneo, tal vez por ignorancia de los propios hechos de los que presume, ha publicado como cierta una actuación que carece del soporte suficiente para considerarla como tal.
Dicha afirmación pertenece a una publicación fechada el pasado 6 de agosto, en la que Francisco Nicolás informa sobre la reparación del vallado exterior y el cambio de iluminación en los vestuarios del campo de fútbol Patricio Pelegrín de Beniaján.
Que la verdad no te estropee una buena propaganda
Sin embargo, la realidad que se puede demostrar es que la supuesta reparación del vallado del campo de fútbol, en el tramo que muestra en su publicación, no es cierta. De hecho, el vallado continúa roto, como lo estaba el pasado 5 de diciembre de 2025, cuando lo denunciamos en esta noticia, que pueden leer aquí. Y como se puede ver en este vídeo que hemos grabado hace menos de 48 horas.
Con estas pruebas documentales —que, además, cualquier vecino puede corroborar in situ acercándose al campo de fútbol Patricio Pelegrín de Beniaján—, la sombra de la duda se cierne de nuevo sobre Francisco Nicolás, cuya afirmación pública en un medio oficial de la alcaldía tendría que estar respaldada por unos hechos que, sin embargo, parecen contradecirla.
Una afirmación que plantea dos preguntas que exigen una explicación
Esto nos abre un escenario en el que caben dos posibilidades: que nuestro alcalde pedáneo, de buena fe, inducido por terceros que le hicieran creer que la reparación era un hecho, publicase la información o, en el escenario menos amable, que Francisco Nicolás publicase la información a sabiendas de que era incorrecta.
En cualquiera de los casos, y deseando que la explicación esté más cerca de la primera posibilidad, el presidente de la Junta Municipal de Beniaján queda en una posición delicada, en tanto que las explicaciones sobre el porqué de la publicación se antojan ineludibles.
Hay que tener en cuenta que las reparaciones en el campo de fútbol y en otras instalaciones deportivas de titularidad pública recaen en una empresa privada mediante un contrato de mantenimiento. Si alguien, con ánimo de aprovecharse de la buena fe de Francisco Nicolás, le ha dado gato por liebre con el fin de dar por realizada una reparación y cobrarla cuando es más que evidente que no se ha efectuado, nuestro alcalde pedáneo quedaría en mal lugar por no haber sido diligente y velar por los intereses de todos nosotros.
Si, por el contrario, ha difundido la idea de que la reparación del vallado era un hecho a sabiendas de que solo era propaganda, estaríamos ante un escenario más grave.


La oposición política ante una situación que exige su actuación
Los vecinos de Beniaján no entenderíamos que se pasase de puntillas sobre este asunto, en cuanto que no solo está en juego discernir si se hizo la reparación o no, sino también saber si podemos confiar en nuestros políticos.
Ante los hechos aquí detallados, y más allá de las explicaciones que la ciudadanía pueda exigir a Francisco Nicolás y de un posible reproche moral, la oposición política representada en la Junta Municipal de Beniaján debe actuar en consecuencia. No se entendería la inacción cuando, precisamente, una de las labores de la oposición, tal vez la más importante, es la de fiscalizar la acción de gobierno, pidiendo explicaciones e información sobre sus actos.
Entendemos que, si hubo esa supuesta reparación, debe quedar un rastro en forma de expediente y de factura emitida al Ayuntamiento de Murcia. Estos datos, que para la oposición están al alcance de su mano, tendrían que ser el hilo conductor que llevase a esclarecer la verdad, salvo que Francisco Nicolás pueda ofrecernos las aclaraciones suficientes que, por otro lado, todos deseamos.
Los vecinos de Beniaján no entenderíamos que se pasase de puntillas sobre este asunto, en cuanto que no solo está en juego discernir si se hizo la reparación o no, sino también saber si podemos confiar en nuestros políticos.
En todo caso, el próximo martes 29 de septiembre, a las 20:30 horas, se celebrará el pleno ordinario de la Junta Municipal de Beniaján, lugar y momento idóneos para que Francisco Nicolás nos saque de dudas y la oposición ejerza sus funciones fiscalizadoras.



