
¿De qué presume usted, señor Aráez?
Siempre se recibe de buen grado que se realicen obras públicas que mejoran la calidad de vida de los vecinos. Para eso están los políticos, que deben administrar lo común para que, dentro de las posibilidades recaudatorias, nada nos falte a los ciudadanos.
Pero una cosa es recibir de buen grado una obra pública, y otra comulgar con ruedas de molino. Porque, verán ustedes, tardar prácticamente un año entero para realizar una obra que en ningún caso tendría que haberse demorado más de tres meses —si la burocracia y la lentitud de nuestros administradores no fuese legendaria— no es para aplaudir, y menos para sacar pecho.
Sin embargo, la maquinaria de la propaganda permanente del Partido Popular en el Ayuntamiento de Murcia, secundada en todas las pedanías en las que gobiernan, que son casi todas las del municipio, hace que tengamos que asistir a gestos de satisfacción sonrojantes, como el que protagoniza el presidente de la Junta Municipal de San José de la Vega, don Antonio José Aráez García, a cuenta de la reposición de un talud que se vino abajo en el carril Juanetes de dicha pedanía hace un año, semana arriba o abajo.
Un año en el que no hubo tiempo para que los técnicos municipales —toda vez que el suceso era conocido por la Policía Local desde el primer momento, que acordonó la zona para impedir accidentes— se personasen en el lugar, efectuasen el trabajo que de su titulación esperamos todos y, sin necesidad de demorar la cosa, presentasen la solución técnica y la memoria económica correspondiente para que en la Junta Municipal de San José de la Vega, por carácter de urgencia, aprobase la actuación y diese curso al procedimiento de contratación de la empresa adjudicataria.
Pero todo eso no solo no ocurrió así, sino que el pleno donde se presentó a debate y aprobación el inicio de las actuaciones necesarias para solucionar el problema se produjo nada más y nada menos que el pasado 25 de junio, eso sí, con carácter extraordinario ([ver convocatoria del pleno aquí]).
Es decir, que desde noviembre de 2025, que fue cuando se produjo el colapso y derrumbe del talud, hasta la fecha del pleno, pasaron ocho meses. Y no hace falta ser el más listo de la clase para deducir que el proceso posterior al pleno, viendo que las obras están en marcha, se prolongó poco más de tres meses.
Al final, señor Aráez, para una solución que no requiere una obra mayor, entendiendo esta como de una complejidad que exija de un proyecto técnico como para levantar un arco de iglesia, como se dice coloquialmente, nos vamos a comer un añito entero. Y usted saca pecho de ello: «Con una inversión de 17.675,38 €. Una realidad más del Ayuntamiento de Murcia y la Junta Municipal».
Señor mío, si la obra la tuviese que hacer el dueño del solar a requerimiento del ayuntamiento, so pena de infracciones graves por el riesgo que supone tener la vía pública en el estado que quedó, no habrían pasado ni dos meses para su ejecución, licencias y solicitudes de permiso mediante.
Entonces, mi pregunta es: ¿de qué presume usted, señor Aráez?



