
Informe Rambla Garruchal: verdades y mentiras al descubierto
Pese a conocer esta circunstancia desde 2022, no se entiende cómo Francisco Nicolás ha seguido durante los últimos años adhiriéndose y defendiendo la tesis del Ayuntamiento de Murcia, según la cual la limpieza de los tramos urbanos de la rambla correspondía a la Confederación Hidrográfica del Segura.
La historia de la limpieza de la rambla del Garruchal es la historia del nunca acabar. La ignorancia de la mayoría de la población sobre las competencias en materia de limpieza de cada tramo, así como el interés del Gobierno del PP en el Ayuntamiento de Murcia por confundir a la ciudadanía, ha generado expectativas falsas y un problema que parece irresoluble, aunque al final, como en casi todo, el dinero juega un papel primordial.
Estos días, operarios de la empresa pública Tragsa, así como de otras empresas subcontratadas, han estado realizando labores de limpieza en varios puntos de la rambla del Garruchal, correspondientes a los tramos no urbanos, que son competencia de la Confederación Hidrográfica del Segura.
En concreto, los operarios, acompañados de maquinaria pesada y a pie, han limpiado el tramo que arranca en la zona de San José de la Vega y sube hacia el Puerto del Garruchal, atravesando el entorno de la rambla.
Pero, ¿a quién corresponde la limpieza de la rambla del Garruchal?
La rambla del Garruchal atraviesa una parte del territorio de la pedanía de Beniaján, siendo su limpieza uno de los caballos de batalla de los vecinos, que comprobamos cómo el cauce se ha convertido en un vertedero de enseres, electrodomésticos, muebles y porquería que, con el paso del tiempo, ha convertido algunas zonas en una vergüenza social, como este ejemplo que llevamos denunciando desde Beniaján al Día desde el primer día de nuestra andadura periodística, sin que se le haya puesto remedio.
Pero, lejos de que al problema de la limpieza del cauce de la rambla se le ponga solución, el tiempo pasa y el problema crece. Y eso que las competencias están bien delimitadas e identifican a quién corresponde actuar. A este respecto, lo que dice la CHS, y que recientemente ha reconocido el Ayuntamiento de Murcia, es lo siguiente:
- Tramos no urbanos o periurbanos de los cauces: Confederación Hidrográfica del Segura (CHS).
- Tramos urbanos de los cauces: Ayuntamiento de Murcia.
- Obras de drenaje transversal de una carretera: titular de la vía, ya sea la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, la Administración General del Estado o el Ayuntamiento, según quién sea el titular de la carretera.
No obstante, esta delimitación de competencias, en los últimos años hemos comprobado cómo desde el Ayuntamiento de Murcia se negaban a asumir su responsabilidad, defendiendo en todo momento que no le correspondía y que era la CHS la responsable de la limpieza del cauce de la rambla.
En este sentido, sorprende que, sobre todo, el pedáneo de Beniaján se haya adscrito a la tesis del consistorio. Francisco Nicolás ha defendido en diferentes ocasiones que la limpieza de la rambla del Garruchal a su paso por Beniaján correspondía a la Confederación Hidrográfica del Segura. Una posición que, como veremos, la propia CHS ya había aclarado directamente al pedáneo.
Francisco Nicolás ya sabía en 2022 a quién correspondía la limpieza
En junio de 2022, Francisco Nicolás Martínez, presidente de la Junta Municipal de Beniaján, llevó al Pleno de la Junta Municipal la situación de la rambla del Garruchal y planteó instar a la Confederación Hidrográfica del Segura a que acometiera su limpieza.
Unos días más tarde, el propio Francisco Nicolás participó en una reunión de trabajo con el presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura, Mario Urrea, y técnicos del organismo. Sobre la mesa estaba, entre otros asuntos, la situación de la rambla del Garruchal y su limpieza.
La reunión fue recogida por la propia Confederación Hidrográfica del Segura en una noticia que puede consultarse (aquí) y cuya nota de prensa puede descargarse (aquí). En ella, la CHS explica que la limpieza de los tramos urbanos de los cauces corresponde al Ayuntamiento.
Como se puede comprobar, el presidente de la Junta Municipal de Beniaján fue informado directamente de la obligación del Ayuntamiento de Murcia de limpiar los tramos urbanos de la rambla, lo que no genera duda alguna sobre quién recae la responsabilidad del tramo que recorre la pedanía de Beniaján.
Años de terquedad
Pese a conocer estas circunstancias desde 2022, no se entiende cómo Francisco Nicolás ha seguido durante estos años adhiriéndose y defendiendo la tesis del Ayuntamiento de Murcia ni ha advertido a sus compañeros de partido de que la limpieza de los tramos urbanos de la rambla correspondía al propio Ayuntamiento de Murcia.
Una posición que sorprende aún más si tenemos en cuenta que, en diferentes plenos de la Junta Municipal de Beniaján, Francisco Nicolás insistió y defendió públicamente que la limpieza de la rambla a su paso por los tramos urbanos correspondía a la Confederación Hidrográfica del Segura.
Además, ha participado en movilizaciones y concentraciones vecinales en las que se reclamaba a la CHS la limpieza de la rambla a su paso por Beniaján y otras pedanías, como la realizada el 11 de enero de este año, y que pueden leer la noticia clicando en la imagen inferior.

Y así, mientras las reclamaciones de la Confederación se sucedían, el problema de la limpieza de la rambla del Garruchal continuaba sin resolverse, con especial atención al punto conocido como el puente del Bojar.
El reconocimiento del Ayuntamiento
Finalmente, después de años de reclamaciones, desencuentros y presión vecinal, el Ayuntamiento de Murcia terminó reconociendo, el 23 de enero de 2026, que la limpieza y el mantenimiento de los tramos urbanos de las ramblas corresponden al propio Consistorio.
El reconocimiento llegaba después de que el Ayuntamiento ya hubiera comenzado a actuar en uno de esos tramos. En concreto, el 16 de enero se iniciaron los trabajos de limpieza de la rambla del Garruchal entre el badén del Secano y el carril de Los Antolines, con la retirada de cañas, barro y otros elementos que reducían la capacidad hidráulica del cauce.
Esa limpieza, sin embargo, solo repercutió en una parte de un problema más amplio, que requiere una actuación integral, actuación que no se ha llevado a cabo, en parte por la terquedad del Ayuntamiento en no reconocer su competencia y también, en parte, porque durante años se esgrimió que de nada servía limpiar los tramos urbanos si la Confederación Hidrográfica del Segura no hacía lo propio aguas arriba, en los tramos de su competencia.
La cuestión es que ahora la Confederación está actuando en esos tramos. Y, con la Confederación interviniendo en el ámbito que le corresponde, aquel argumento pierde buena parte de su recorrido.
Queda, por tanto, que el Ayuntamiento de Murcia haga lo propio en los tramos urbanos que son de su competencia. Y es aquí donde aparece otro de los problemas que el propio Consistorio ha puesto sobre la mesa: el dinero.
Porque en el mismo comunicado en el que reconoce su responsabilidad sobre estos tramos, el Ayuntamiento reclama también a la Confederación Hidrográfica del Segura ayuda para poder afrontar unas actuaciones para las que, según sostiene, no dispone de medios suficientes.
Y quizás sea precisamente eso lo que más rabia genere entre los vecinos, que si desde el año 2022, cuando la Confederación Hidrográfica del Segura dejó negro sobre blanco a Francisco Nicolás que la responsabilidad de la limpieza de los tramos urbanos correspondía al Ayuntamiento de Murcia, se hubiera reconocido esa competencia y se hubiera puesto entonces sobre la mesa la falta de recursos para afrontar los trabajos, se habrían ganado unos años preciosos para buscar una solución.
Unos años en los que se podría haber trabajado para encontrar los recursos necesarios y abordar antes un problema que, cuatro años después, sigue pendiente de una actuación integral y para el cual el Ayuntamiento de Murcia ya no tiene más excusas.



