
Manifestación por la presa de Tabala: «¡Presa de Tabala ya!»
La Plataforma Cívica Rambla de Tabala reúne a vecinos, agricultores y representantes políticos de distintos partidos para exigir que se acelere una infraestructura reclamada desde los años noventa
La Plataforma Cívica Rambla de Tabala ha celebrado este domingo una concentración en la Boquera de la Rambla de Tabala, en Zeneta, para reclamar la construcción de la presa proyectada para regular las avenidas de la rambla y reducir el riesgo de inundaciones en Beniel, Zeneta, Alquerías y otros puntos de la Vega Baja.
La movilización, convocada bajo el lema «¡Presa de Tabala ya!», ha reunido a unas 200 personas, entre vecinos, agricultores, representantes de las pedanías afectadas, entidades de la zona y cargos políticos.
Entre los asistentes se encontraba José Ángel Antelo, diputado de la Asamblea Regional y expresidente regional de Vox; José Francisco Muñoz Moreno, quinto teniente de alcalde y concejal de Fomento, Movilidad y Gestión Económica del Ayuntamiento de Murcia, y Regina Sarría Párrega, concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Murcia; María del Carmen Morales, alcaldesa de Beniel; José Luis Marín Marín, presidente de la Junta Municipal de Alquerías, y José Manuel Ponce Moreno, presidente de la Junta Municipal de Zeneta; y Matías Miguel Romero, vocal del PSOE en la Junta Municipal de Beniaján, junto a representantes de las organizaciones y colectivos que respaldan la manifestación.
La reivindicación de la presa de Tabala se remonta a 1992, según la Plataforma Cívica Rambla de Tabala, cuando el proyecto ya figuraba en la planificación hidráulica estatal y en 1996 fue objeto de una Declaración de Impacto Ambiental junto a las presas de las ramblas del Puerto de la Cadena y Arroyo Grande.
La reivindicación adquirió una nueva dimensión después de la DANA de septiembre de 2019, cuando las lluvias provocaron graves inundaciones en la Vega Baja y afectaron también a las pedanías murcianas situadas en el entorno de la rambla. La propia documentación de la Confederación Hidrográfica del Segura recoge la presa de Tabala como una actuación destinada a laminar las avenidas antes de que estas alcancen la llanura del valle del Segura.
Una infraestructura para contener las avenidas de agua
La presa proyectada no tiene como finalidad el abastecimiento de agua, sino reducir el caudal de las avenidas provocadas por episodios de lluvias torrenciales.
La actuación se sitúa en la denominada Boquera de Tabala, en el término municipal de Murcia, junto al límite con Beniel. En este punto confluyen las aportaciones de tres ramblas principales que forman el sistema de Tabala: la rambla de Cristo, la rambla Salada y la rambla de los Romos, esta última la de mayor aportación.
La función de la presa será retener temporalmente parte de ese volumen de agua y retrasar y reducir el pico de la avenida antes de que llegue a las zonas habitadas y agrícolas situadas aguas abajo.
El proyecto actual contempla una presa de materiales sueltos de 17 metros de altura sobre el cauce y 24 metros sobre los cimientos, con una longitud de coronación de 395 metros y una anchura de ocho metros.
El embalse tendrá una capacidad aproximada de 4,75 hectómetros cúbicos y una superficie máxima de unas 110 hectáreas. El presupuesto asciende a 71,81 millones de euros.
Según los cálculos incorporados al proyecto, para una avenida correspondiente a un periodo de retorno de cien años, el caudal aguas abajo pasaría de unos 400 metros cúbicos por segundo sin la presa a unos 25 metros cúbicos por segundo con la infraestructura.
La actuación no se limita al muro de la presa. El proyecto incluye también el encauzamiento posterior de las aguas hasta un parque fluvial inundable, así como actuaciones sobre las infraestructuras de paso existentes. El objetivo es ordenar la evacuación del agua una vez laminada la avenida.
Una rambla condicionada por las infraestructuras
Uno de los argumentos utilizados durante los últimos años para urgir la construcción de la presa es que, cuando se producen lluvias intensas y aumenta el caudal de las ramblas, distintas infraestructuras construidas a lo largo de su recorrido condicionan la circulación de las avenidas de agua y concentran el riesgo en determinados puntos.
En este sentido, el presidente de la Plataforma Cívica Rambla de Tabala, Juan de Dios Hernández, explicó en enero de este año que la construcción de infraestructuras como la vía del tren y la autovía había contribuido a concentrar el agua en determinados puntos y que, en caso de avenida, esta se dirige hacia Alquerías, Beniel y la Vega Baja.
«Se hicieron en la propia desembocadura infraestructuras como la vía del tren, la autovía y algunas más que al final perjudicaron más. Ahora está concentrado todo en un punto», señaló entonces Hernández.
Por eso el proyecto contempla, además de la presa, actuaciones complementarias sobre el sistema de evacuación, entre ellas la adecuación de pasos y puentes y la construcción de nuevos elementos de conducción.
De una reivindicación histórica a un proyecto constructivo

El proyecto ha avanzado en los últimos años después de permanecer durante décadas como una infraestructura pendiente.
En marzo de 2023, la Dirección General del Agua formalizó el contrato para la asistencia técnica destinada a redactar el proyecto de construcción de la presa y su encauzamiento. Posteriormente, la Confederación Hidrográfica del Segura presentó la solución técnica actual y fijó un presupuesto de 71,8 millones de euros.
El siguiente paso llegó en enero de 2026, cuando la CHS abrió el periodo de información pública del denominado «Proyecto 10/25 de la presa de Tabala (TT.MM. Murcia y Beniel)». El anuncio publicado en el BOE establece que el proyecto contempla la construcción de la presa y el posterior encauzamiento hasta un parque fluvial inundable. También somete a información pública el estudio de impacto ambiental y la relación de bienes y derechos afectados por las obras.
El expediente contempla, por tanto, las correspondientes ocupaciones y expropiaciones de los terrenos afectados, además de la evaluación ambiental de la actuación.
La CHS sostiene que la infraestructura tiene la consideración de obra de interés general y recuerda que las presas de las ramblas del Puerto de la Cadena, Tabala y Arroyo Grande figuran en el Anexo II del Plan Hidrológico Nacional.
La protesta reclama que el proyecto llegue a las obras
Precisamente el hecho de que el proyecto haya avanzado en los últimos años no ha frenado la reivindicación. Al contrario, la Plataforma considera que, una vez redactado el proyecto y abierto el procedimiento de información pública, debe acelerarse la tramitación para que la infraestructura llegue a la fase de construcción.
La previsión comunicada por la CHS es que las obras puedan licitarse en 2027, una vez completados los procedimientos administrativos y ambientales. La Plataforma ha reclamado que no se produzcan nuevos retrasos.
En enero, coincidiendo con la apertura de la información pública, Hernández expresó la preocupación de los vecinos por que las alegaciones y los trámites pudieran prolongar todavía más los plazos. La Plataforma esperaba entonces que el procedimiento permitiera mantener el calendario previsto para el comienzo de las obras.
Esta reclamación no es nueva. En enero de 2025, cerca de un centenar de personas se concentró ante la Delegación del Gobierno en Murcia para exigir la construcción de la presa. En aquella movilización, Hernández ya puso énfasis en que la reivindicación se remonta a 1992 y volvió a reclamar que se aceleraran los trámites después de las inundaciones de 2019.
Entre los participantes de aquella manifestación estuvo también José Ángel Antelo, entonces presidente regional de Vox, que reclamó la tramitación urgente de la infraestructura. «Es imperdonable que no esté hecha esta obra», afirmó, y reclamó que la presa se construyera «ya».
Una reivindicación compartida por municipios y organizaciones agrarias
La movilización cuenta con el respaldo de distintos colectivos de la zona y de organizaciones agrarias, con presencia de representantes de pedanías tanto de la Región de Murcia como de la provincia de Alicante.
Entre las entidades convocantes figuran la Plataforma Cívica Rambla de Tabala, los ayuntamientos de Beniel y Orihuela, y las pedanías de Molins, Zeneta, El Raal y Alquerías, lo que refleja el ámbito territorial de una reivindicación que afecta a ambos lados del límite provincial. También respaldan la concentración la Asociación Amigos de la Cultura y Medio Rural (Molins-Orihuela), Segura Transparente Vega Baja, el Juzgado de Aguas de Orihuela, las Juntas de Hacendados de la Región de Murcia y ASAJA Murcia y ASAJA Alicante.
ASAJA ha vuelto a reclamar esta misma semana al Gobierno central que acelere las obras pendientes para reducir el riesgo de nuevas inundaciones en la Vega Baja. La organización agraria ha situado Tabala entre las actuaciones prioritarias y ha pedido un calendario concreto y financiación para las infraestructuras pendientes.
Su presidente, José Vicente Andreu, ha advertido de que han pasado siete años desde la DANA de 2019 y ha reclamado una actuación coordinada entre el Gobierno central, la Generalitat Valenciana, la Confederación Hidrográfica del Segura y los regantes.
Una obra que afecta a Murcia y pretende proteger también a la Vega Baja
Aunque la presa se ubicará en territorio de la Región de Murcia, la infraestructura está planteada para reducir el riesgo de inundaciones en las poblaciones situadas aguas abajo, tanto en Murcia como en la provincia de Alicante.
La CHS señala expresamente entre las poblaciones beneficiadas a Beniel y Zeneta, además de otras localidades ribereñas de la Vega Baja del Segura. El organismo de cuenca enmarca la actuación dentro de las medidas para reducir el riesgo de avenidas en la cuenca del Segura.
La presa forma parte, además, de un conjunto de actuaciones previstas después de la DANA de 2019 para reducir el riesgo de inundación en la Vega Baja. La planificación hidráulica contempla la laminación de las avenidas de Tabala y la conducción posterior del agua hacia el sistema del Reguerón de Hurchillo y el río Segura.
La concentración celebrada este domingo en Zeneta vuelve a poner así el foco en una infraestructura cuya historia comenzó hace más de treinta años y que, pese a contar ya con un proyecto constructivo y haber superado el trámite de información pública, todavía no ha comenzado a ejecutarse.
Fotografías: cedidas por M.M.R



