
El PP «roba» los cambiadores inclusivos que antes rechazaba
El PP rechazó en febrero los cambiadores inclusivos que ahora presenta como un avance
Porque lo que hoy el Ayuntamiento presenta como una iniciativa «pionera», como un «antes y un después» y como una muestra de que Murcia se sitúa «a la vanguardia de la accesibilidad universal» no es otra cosa que la enésima apropiación por parte del equipo de Gobierno de la Glorieta de España de iniciativas planteadas por la oposición: propuestas de las que primero se chotea, que después impide o diluye y que, finalmente, sacaba haciendo suyas y presentando como logros propios.
El Ayuntamiento de Murcia ha anunciado la puesta en marcha de los primeros cambiadores inclusivos en edificios municipales y presenta la iniciativa como un avance decisivo en materia de accesibilidad universal. El anuncio, sin embargo, contrasta con la posición que mantuvo el Gobierno municipal del Partido Popular apenas unos meses atrás, cuando rechazó en pleno una moción del PSOE que reclamaba precisamente la instalación progresiva de estos espacios.
La moción socialista, defendida por la concejala Regina Sarría en el pleno de febrero, proponía establecer un plan para incorporar cambiadores inclusivos en edificios municipales, parques y otras infraestructuras públicas, así como fomentar su implantación mediante la colaboración con el sector privado. No era la primera vez que el PSOE llevaba la propuesta al Pleno: una iniciativa similar ya había sido planteada en abril de 2025.
El PP, que gobierna Murcia con mayoría absoluta, votó en contra de aquella propuesta y sacó adelante una moción alternativa de la concejala de Discapacidad, Ascensión Carreño. El texto aprobado no establecía un calendario de instalación ni comprometía la creación de una red de estos equipamientos, sino que planteaba estudiar su viabilidad y trabajar con las asociaciones y la Mesa Municipal de la Discapacidad.
La diferencia entre ambas posiciones no fue meramente formal. Mientras la iniciativa socialista planteaba avanzar en la instalación de los cambiadores, la alternativa del Gobierno municipal dejaba su eventual implantación pendiente de estudio. La decisión provocó además las protestas de familiares de personas con grandes necesidades de apoyo que asistieron al Pleno para reclamar una solución a una necesidad que, para ellos, condiciona directamente la posibilidad de salir de casa y participar en la vida pública.
Durante aquel debate, familiares llegaron a advertir de que no disponían de espacios adecuados para atender a sus hijos fuera del domicilio. La propia Ascensión Carreño cuestionó entonces las características y el coste de estas instalaciones, llegando a referirse a ellas como «mastodontes» o «mamotretos», según recogieron medios de comunicación.
De «estudiar la viabilidad» a anunciar una red de cambiadores
Siete meses después, el discurso institucional del Ayuntamiento es sustancialmente distinto.
En el comunicado difundido este miércoles, el Consistorio asegura que los cambiadores inclusivos ya están operativos en la Cárcel Vieja y en el edificio municipal de Abenarabi y anuncia que la denominada Red Prioridad Uno continuará ampliándose progresivamente por otros edificios municipales.
El Ayuntamiento describe ahora estos equipamientos como una «iniciativa pionera» que coloca a Murcia «a la vanguardia de la accesibilidad universal» y sostiene que su puesta en marcha supone «un antes y un después» en las políticas municipales de accesibilidad.
La descripción de las instalaciones coincide, además, con buena parte de lo que reclamaba la iniciativa rechazada en febrero: espacios específicamente diseñados para personas con discapacidad severa, personas ostomizadas, mayores en situación de dependencia y ciudadanos que necesitan asistencia para utilizar los aseos fuera de sus domicilios.
Los equipamientos cuentan con grúas de techo para facilitar las transferencias, camillas de cambio para adultos, inodoros adaptados, lavabos ergonómicos, módulos para personas ostomizadas, sistemas de alarma y climatización.
La concejala de Discapacidad defiende ahora que el proyecto es fruto del trabajo con las entidades de la Mesa Municipal de la Discapacidad y que «escuchar a quienes conocen de primera mano las necesidades de las personas» permite construir una ciudad más inclusiva.
El PP vuelve a apropiarse de las ideas ajenas para presentarlas como propias
El problema político que plantea el anuncio no es, por tanto, la instalación de los cambiadores, una medida que responde a una reivindicación de las familias y que difícilmente puede cuestionarse desde una perspectiva de accesibilidad, sino el recorrido seguido hasta llegar a ella.
Porque lo que hoy el Ayuntamiento presenta como una iniciativa «pionera», como un «antes y un después» y como una muestra de que Murcia se sitúa «a la vanguardia de la accesibilidad universal» no es otra cosa que la enésima apropiación por parte del equipo de Gobierno de la Glorieta de España de iniciativas planteadas por la oposición: propuestas de las que primero se chotea, que después impide o diluye y que, finalmente, sacaba haciendo suyas y presentando como logros propios.



