
El pleno de Beniaján aprueba regular las pistas de la calle San Francisco
La moción del PP reabrió el choque entre legalidad y acción política en la Junta Municipal
El pasado martes, 26 de mayo, en sesión plenaria de la Junta Municipal de Beniaján se debatió, entre otras, la moción presentada por el grupo del Partido Popular, en la que se solicitaba establecer un horario de funcionamiento para la pista deportiva situada en el jardín de la calle San Francisco de Beniaján, adecuado al descanso vecinal y al uso responsable del espacio público. La propuesta se sustanciaría del siguiente modo:
Invierno: de 10:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 21:00 horas.
Verano: de 10:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 22:00 horas.
Además, el PP propuso la instalación de señalización visible en la propia pista, en la que se indique claramente dos aspectos: el horario de uso permitido y las normas básicas de convivencia y uso responsable, así como la prohibición de actividades que generen molestias fuera del horario establecido. Asimismo, también se contempla la realización de campañas informativas, si se considera oportuno, para fomentar el respeto por las instalaciones públicas y la convivencia entre vecinos, evaluar periódicamente el cumplimiento de la normativa y, en su caso, adoptar medidas adicionales para garantizar su correcto uso.
Como viene siendo habitual en los plenos de la Junta Municipal de Beniaján, esta moción propició un interesante debate entre el presidente de la Junta Municipal de Beniaján, Francisco Nicolás, y el portavoz del grupo socialista, Matías Miguel Romero, quien inició su intervención para justificar la negativa de su grupo a apoyar la moción recordando que «las segundas partes nunca son buenas», en alusión a que era la segunda vez que los populares llevaban esta propuesta al pleno, después de que fuera rechazada en la primera ocasión por un defecto de forma.
Por su parte, el portavoz del grupo VOX afirmó estar a favor de la iniciativa, siendo además vecino de la zona y «víctima» de las molestias que ocasiona el uso inadecuado de las pistas en la vecindad, aunque cabe recordar que, en la ocasión anterior en la que se presentó la misma moción, votó en contra.
Legalidad frente a interpretación política
Si algo ha demostrado el debate sobre esta moción es la diferencia insalvable que existe entre el presidente de la Junta Municipal y el portavoz del grupo socialista en cuanto al fondo de los asuntos que se tratan en los plenos y a la forma de afrontarlos.
Francisco Nicolás defiende una postura que, a ojos de cualquier observador ajeno, podría definirse como intuitiva y basada en la percepción de los problemas que acontecen en la pedanía y en cómo solucionarlos. Por su parte, Matías Miguel Romero afronta las decisiones de su grupo desde el cumplimiento irrestricto de las normativas y leyes, siguiendo los procedimientos establecidos.
Si bien ambos persiguen el bien común, este choque frontal hace ineludible un debate acalorado y de trinchera, en ocasiones espeso y agrio.
En el caso que nos ocupa, la diferencia de criterio no se sustancia en el fondo del asunto, sino en las formas. Es decir, no se niega la necesidad de mejorar la calidad de vida de los vecinos de la zona del parque, sino que Matías insiste en que la solución que se pretende implementar está fuera de las competencias de la Junta Municipal, rayando incluso la ilegalidad por la posible vulneración de derechos fundamentales de los ciudadanos.
La votación posterior al debate validó, en esta ocasión, la tesis de Francisco Nicolás, con los votos a favor de los tres vocales de su partido, el suyo propio y el del vocal y portavoz de VOX, frente a los tres votos en contra del grupo socialista.
Saldado este primer asalto a favor de los conservadores, queda por ver cómo se desarrollará la moción dentro de los cauces de los responsables de validarla o rechazarla en el Ayuntamiento de Murcia. Conviene recordar que la Junta Municipal de Beniaján carece de competencias ejecutivas y que lo acordado en sus sesiones plenarias se eleva al órgano correspondiente del gobierno de La Glorieta de España, que es quien tiene la última palabra.



