
El depósito de botellas, latas y briks volverá a España en 2026
Salvo cambios de última hora en el calendario previsto, los consumidores españoles recuperarán un pequeño depósito al devolver botellas de plástico, latas y briks vacíos en los comercios. El Gobierno pondrá en marcha el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) a finales de 2026, aunque su implantación completa podría prolongarse durante los primeros meses de 2027.
La medida supone el regreso de un sistema que ya conocieron varias generaciones de españoles. Hasta los años ochenta del pasado siglo era habitual devolver los cascos de cristal de refrescos, cerveza o gaseosa para recuperar el dinero pagado por el envase. Con la expansión de los envases de un solo uso aquella práctica desapareció, pero ahora volverá adaptada a la distribución actual.
La activación del SDDR estaba prevista en el Real Decreto 1055/2022. El paso definitivo llega después de que España no alcanzara los objetivos de recogida de botellas de plástico de un solo uso. En 2023 solo se recuperó el 41 % de estos envases, muy por debajo del 70 % exigido.
El nuevo sistema afectará a botellas de plástico, latas y briks de hasta tres litros. Al comprarlos se abonará un depósito, que inicialmente será de al menos 10 céntimos por envase, y esa cantidad se devolverá cuando el consumidor entregue el recipiente vacío en un comercio adherido al sistema.
Los envases que ya estén fabricados o almacenados antes de la entrada en vigor no llevarán depósito y seguirán vendiéndose como hasta ahora. Solo estarán incluidos los nuevos envases que se pongan en el mercado una vez comience la implantación.
El SDDR no sustituirá al contenedor amarillo, sino que convivirá con él. Su objetivo es aumentar la recogida de envases para acercarse a tasas próximas al 90 % en los próximos años y mejorar la calidad del material destinado al reciclaje.
Este modelo lleva décadas funcionando en varios países europeos. En Alemania se alcanzan tasas de devolución superiores al 98 % en determinados envases gracias a una amplia red de máquinas en supermercados. Dinamarca, Suecia, Estonia y, más recientemente, Portugal también aplican sistemas similares con porcentajes de recuperación muy superiores a los obtenidos mediante la recogida selectiva tradicional.
Las organizaciones ecologistas consideran que el SDDR ayudará a reducir los residuos abandonados y a mejorar el reciclaje. Por su parte, fabricantes, distribuidores y parte del comercio advierten de que la implantación exigirá adaptar instalaciones, reorganizar la logística de recogida y asumir nuevos costes, especialmente en los establecimientos más pequeños.
Aunque noviembre de 2026 es la fecha prevista para su entrada en funcionamiento, el despliegue será progresivo. Durante un tiempo convivirán envases con depósito y otros que todavía no formen parte del sistema.
