
Acuerdo permite paso peatonal frente al cementerio viejo de Beniaján
La mediación del alcalde pedáneo Francisco Nicolás Martínez permite mantener el paso peatonal frente al cementerio viejo de Beniaján
En todos los pueblos surgen malentendidos que distorsionan la convivencia vecinal, la mayoría de las veces de forma leve, por cuestiones sin mayor importancia, que suelen deberse a no informarse sobre la realidad de las cosas. Este ha sido el caso de la pequeña tormenta en un vaso de agua surgida por las quejas de unos pocos vecinos de nuestra pedanía respecto al uso del espacio situado enfrente del cementerio viejo de Beniaján, en la calle Federico Guirao.
Un grupo de personas, no muy numeroso, pero con el amplificador de las redes sociales, ha protestado enérgicamente, solicitando incluso la intervención del presidente de la Junta Municipal, Francisco Nicolás Martínez, para que llamase al orden a la junta directiva del cementerio, entendiendo que esta se había apropiado indebidamente del espacio que ocupa el carril asfaltado frente a su entrada.
Pero lo cierto, tal y como hemos podido comprobar desde Beniaján al Día, es que ni la junta directiva del cementerio se ha apropiado de nada que supuestamente no sea suyo, ni el asunto ha llegado a tomar derroteros de drama o enfrentamiento, sino más bien lo contrario.
Es cierto que Francisco Nicolás medió con la junta directiva del cementerio para que se retirase una valla que impedía el paso a los peatones por la zona asfaltada por donde suelen transitar los vecinos, pues en su margen no hay acera pública; pero sin que el asunto llegase a pasar de ser una gestión propia de sus funciones como alcalde pedáneo.
La verdad de todo este asunto es que Francisco Nicolás nos confirmó que ese espacio pertenece presuntamente al cementerio, sin menoscabo de las consultas que se puedan hacer en el catastro, y que la propia junta directiva consultó con urbanismo antes de colocar la valla que impide la circulación de vehículos, obteniendo el visto bueno para ello.
Las quejas de los vecinos, en realidad, surgieron porque, además de impedir el trasiego de vehículos por la zona afectada, la junta directiva del cementerio también había vallado el único espacio que posibilitaba que los peatones pudieran acceder, como se hace habitualmente, pues es la zona de paso más cómoda para dirigirse a la Cafetería Vicente, la rambla, El Bojar o hacer el camino contrario.
Cabe recordar que, aunque enfrente, en el edificio que ocupa la asociación Columbares, hay acera pública, esta es estrecha y, por ese margen de la vía pública, es más incómodo transitar.
Así pues, Francisco Nicolás, según declaraciones a este medio, solicitó que se dejase el paso libre a los peatones, siendo recibida su petición con la comprensión de la junta directiva del cementerio y del párroco de Beniaján. Ambos no solo accedieron a consentir que así fuese, sino que, según nos comunicó un miembro de la propia junta directiva del cementerio, además pusieron a disposición del ayuntamiento el terreno que actualmente ocupan las palmeras al borde de la carretera, para que el consistorio pueda hacer uso de él y crear una acera pública. Este mismo miembro de la junta directiva nos ha asegurado que incluso han hecho las gestiones pertinentes para retirar estos ejemplares de palmera, que, bajo la ley vigente, no pueden ser talados y cuyo tratamiento debe efectuarse por agentes autorizados, siendo responsabilidad de estos trasplantarlas.
A cambio de la donación de este espacio, la junta directiva solo solicitaría que el consistorio haga cuantas mejoras sean necesarias en el asfalto de acceso al cementerio, por donde acceden los coches fúnebres.
Cabe destacar que la voluntad de ceder el espacio para que el ayuntamiento construya la acera pública coincide con la intención manifiesta de Francisco Nicolás, quien entiende que esta actuación mejoraría sustancialmente el tránsito de los peatones, dado que la acera se prolongaría hasta el tramo que ya está operativo enfrente de la Cafetería Vicente.
En vista de que ambas partes están de acuerdo en lo más importante —la creación de la acera pública respetando el espacio privado del cementerio— solo cabe esperar que los tiempos de la política y la burocracia se ajusten a los tiempos de las demandas vecinales y que se pase de las buenas intenciones a los hechos.


