
Manoli, vecina de Beniaján, sufre una caída por el mal estado de una acera
El accidente reabre el debate sobre la accesibilidad y las obras municipales
El pasado miércoles 20 de mayo se produjo un accidente en la vía pública de Beniaján que pone de manifiesto la necesidad de acometer obras urgentes de adecuación de las aceras y espacios públicos de la pedanía a las exigencias de la normativa vigente en materia de accesibilidad.
Los hechos ocurrieron en torno a las 20:15 horas y tuvieron como protagonistas al matrimonio formado por Manoli y José Luis, vecinos del pueblo y conocidos por todos. Manoli es una mujer que, debido a su edad y a sus condiciones de salud, no puede caminar y se desplaza en silla de ruedas, empujada por José Luis. Una realidad cada vez más frecuente debido al envejecimiento de la población. Del mismo modo, desplazarse en silla de ruedas o con andador por Beniaján se ha convertido en un ejercicio de riesgo, a tenor del estado de las aceras y de sus accesos.
El accidente se produjo cuando el matrimonio intentó acceder al jardín situado en la calle José Cánovas Ortiz, conocido popularmente como el jardín del Superdumbo. Al cruzar por el paso de peatones situado en la esquina con la calle Conchita Rosa Escribano, las ruedas delanteras de la silla en la que se desplaza Manoli quedaron atrapadas en un surco del rebaje que debe servir de acceso a la acera. Esto provocó que, debido a la inercia del empuje, la silla de ruedas volcase y Manoli saliese despedida, cayendo sobre la acera.
Esta aparatosa caída provocó numerosas heridas a Manoli, siendo la más grave una brecha sobre la ceja izquierda, que la dejó conmocionada y provocó momentos de pánico entre los vecinos que se encontraban en el parque y los transeúntes, que temieron por su estado.


Afortunadamente, la solidaridad vecinal hizo que numerosas personas acudieran en su auxilio y en el de José Luis. Algunos llamaron a los servicios de emergencia, mientras otros ayudaron a incorporarla y a contener la hemorragia. Según los testigos, se vivieron minutos de gran angustia debido al estado de nuestra vecina.
Cabe destacar que los servicios de emergencia acudieron con rapidez y pudieron prestar a Manoli los primeros auxilios.
Asimismo, se procedió a avisar a la Policía Local de Murcia para que se personara en el lugar y pudiera recoger los hechos, al tratarse de un accidente posiblemente ocasionado por el mal estado de la acera y de cara a posibles reclamaciones posteriores.
Afortunadamente, y pese a que en un primer momento se temió que las heridas de Manoli revistieran mayor gravedad, tras ser atendida por los servicios de urgencias del Hospital Reina Sofía y someterse a diversas pruebas para descartar daños cerebrales, pudo recibir el alta de madrugada, para alivio de José Luis, familiares y amigos.
Moción sobre eliminación de barreras arquitectónicas
En relación con el estado de los rebajes que dan acceso al parque, y dado que el accidente de Manoli no es el primero que se produce en circunstancias similares, en mayo de 2024 el grupo político VOX llevó al Pleno de la Junta Municipal de Beniaján —cuyo portavoz era entonces Miguel Ángel Sánchez— una moción para eliminar las barreras arquitectónicas urbanas (BAU) existentes en la zona. La propuesta fue aprobada por unanimidad.
No obstante, y pese al tiempo transcurrido desde aquella decisión, nada ha cambiado desde entonces. Las quejas vecinales, lejos de desaparecer, se han convertido en un clamor, no solo a raíz del accidente sufrido por Manoli, sino porque este ha terminado por colmar la paciencia de muchos vecinos.


Consultados por esta redacción, numerosos residentes han expresado su indignación por la dejadez política a la hora de solucionar un problema que afecta especialmente a una zona de gran afluencia, sobre todo los viernes por la mañana, coincidiendo con el mercado semanal. Hasta allí acuden numerosas personas de edad avanzada con carros de la compra, cuya movilidad se ve seriamente dificultada, no solo en el punto donde se accidentó Manoli, sino también en los distintos accesos al parque y en gran parte de las aceras de las calles aledañas.
La declaración del alcalde pedáneo
Consultado al respecto por Beniaján al Día, el presidente de la Junta Municipal de Beniaján y alcalde pedáneo, Francisco Nicolás, ha manifestado que, si bien en mayo de 2024 se aprobó en el pleno de la Junta Municipal la eliminación de estas barreras arquitectónicas, dicha decisión no tiene carácter ejecutivo, ya que los acuerdos adoptados por las juntas municipales no son de obligado cumplimiento. Así lo ha señalado en varias ocasiones, incluso durante algunos plenos celebrados para informar a los vocales de la oposición.
Según explica Nicolás, en estos casos lo que se hace es trasladar la propuesta a la concejalía correspondiente del Ayuntamiento de Murcia, para que sean los técnicos municipales quienes realicen las valoraciones pertinentes y propongan, en su caso, la ejecución de las obras necesarias. La Junta Municipal de Beniaján, siempre según el testimonio del alcalde pedáneo, depende de que el Ayuntamiento dé el visto bueno para poder llevar a cabo cualquier actuación planteada desde la propia Junta Municipal.
El caso de la calle María Matas
No obstante las explicaciones ofrecidas por Francisco Nicolás, Beniaján al Día ha recurrido a su propia hemeroteca para recordar que recientemente publicamos la noticia sobre la confrontación política que continúa abierta en torno a la mejora de un tramo de acera en la calle María Matas de Beniaján —y que pueden consultar aquí—. Dicha actuación consistió en la reposición de una acera con el objetivo de facilitar el acceso a un inmueble privado a unos vecinos con movilidad reducida.
Esta obra se llevó a cabo sin necesidad de ser planteada, debatida y aprobada en el pleno de la Junta Municipal, ya que, debido a su coste final —inferior a 5.000 euros más IVA—, pudo ejecutarse al amparo de la potestad que el presidente de la Junta Municipal tiene para realizar obras o adquisiciones por importe igual o inferior a esa cantidad.
Si las explicaciones ofrecidas entonces por Francisco Nicolás apuntaban a la necesidad de solucionar el problema de acceso de unos vecinos a su vivienda, y teniendo en cuenta los accidentes que se han producido en el jardín y en sus inmediaciones, donde sufrió la caída Manoli, son muchas las voces que se preguntan por qué no se ejecutan las obras de mejora siguiendo el mismo procedimiento, aunque sea mediante actuaciones parciales o distintas intervenciones.
Al fin y al cabo, y como afirma un vecino que prefiere permanecer en el anonimato, la necesidad es la misma, la de facilitar el acceso a las personas con movilidad reducida. Pero no así lo que dice la ley al respecto del acceso a lugares públicos y lo que establece la normativa vigente en materia de eliminación de barreras arquitectónicas urbanas.
Plan Municipal de Accesibilidad de Murcia
La normativa principal de aplicación en materia de accesibilidad en la Región de Murcia es el Decreto n.º 177/2024, de 12 de septiembre, por el que se aprueba el Reglamento de Accesibilidad Universal, publicado en el BORM n.º 217, de 17 de septiembre de 2024. Este reglamento desarrolla la Ley 4/2017 de Accesibilidad Universal y actualiza el marco normativo vigente, sustituyendo disposiciones anteriores.
Entre sus principales exigencias en relación con los espacios públicos se encuentra la regulación del itinerario peatonal accesible, que fija condiciones mínimas de anchura, pendientes, pavimentos adecuados y la obligación de garantizar vados accesibles. Asimismo, establece criterios sobre aceras, cruces peatonales y mobiliario urbano, y obliga a la eliminación de obstáculos que impidan o dificulten la movilidad de personas con discapacidad.
El propio decreto establece plazos de adaptación para los entornos urbanos ya consolidados, que con carácter general pueden alcanzar los diez años para la adecuación progresiva de los espacios existentes, y obliga a los ayuntamientos a disponer de planes municipales de accesibilidad actualizados conforme al nuevo marco normativo.
Entre la voluntad política y la obligación legal
En este contexto, no se trata únicamente de una cuestión de voluntad política, como evidencia el caso de la calle María Matas, donde una actuación de mejora pudo ejecutarse mediante la potestad del presidente de la Junta Municipal de Beniaján para intervenciones de menor cuantía. Se trata también de una obligación derivada de la normativa vigente en materia de accesibilidad, que impone a las administraciones públicas la eliminación de barreras arquitectónicas en los espacios de uso público. Las explicaciones ofrecidas en torno a la falta de ejecución efectiva de las obras abren un debate que va más allá de lo competencial y plantea la cuestión del cumplimiento de dichas obligaciones.



