
El Rincón de Villanueva, abandonado a su suerte
El Ayuntamiento de Murcia está alcanzando cotas de verdadero surrealismo urbano. Cualquiera diría que, desde el consistorio, están preparando el terreno para que sea el escenario de una película de la España de los primeros años de la posguerra.
Cada día se ven imágenes que superan en estupefacción a las del día anterior. En ese sentido, la que ilustra esta breve nota habla por sí sola.
El Rincón de Villanueva de Beniaján es un lugar en el mapa, que diría un guasón. Un lugar que, para los gobernantes del consistorio murciano, existe porque de él extraen los impuestos pertinentes. Y ya está.
Sin alcantarillado, atestado de escombreras y ahora con un zoológico ambulante. La imagen de la oveja y los cánidos compartiendo mesa y mantel, entre basura y muebles arrumbados, sin que nadie se moleste en poner orden, tendría que ser portada de los telediarios nacionales.
En el Rincón de Villanueva no hay jardines donde gastar dinero en flores de temporada, ni lugares idóneos para que los políticos se paseen exhibiendo una sonrisa de oreja a oreja por la inauguración de algo o la reparación de un bache.
Es un lugar que, repito, está ahí. Un lugar al que sus vecinos tendrían que declarar zona franca, libre de impuestos y políticos. Un lugar mejor donde vivir.



