
El Ayuntamiento de Murcia inicia la restauración de la chimenea de Algezares
Una actuación patrimonial que protege uno de los símbolos industriales más representativos de la huerta murciana
Si hace unos días publicábamos en Beniaján al Día una noticia al respecto de la necesidad de preservar la chimenea industrial de Torreagüera, una reivindicación patrimonial largamente demandada y que podéis leer aquí. Hoy informamos de que el Ayuntamiento de Murcia ha anunciado el inicio de un importante proyecto de restauración para la emblemática chimenea de la antigua fábrica de licores Barceló, situada en la pedanía de Algezares. Esta estructura, declarada como bien con el máximo nivel de protección patrimonial, es uno de los símbolos más representativos del patrimonio industrial de la huerta murciana.
La vicealcaldesa y concejala de Fomento y Patrimonio, Rebeca Pérez, presentó esta iniciativa, que se enmarca en la firme apuesta del alcalde José Ballesta por recuperar y poner en valor el legado histórico, cultural y etnográfico de la ciudad.
Tras un 2025 récord, en el que se invirtieron más de 20 millones de euros en proyectos patrimoniales, el Consistorio refuerza en 2026 su compromiso con el patrimonio industrial. Pronto comenzarán intervenciones en otros enclaves destacados como las fábricas La Innovadora y La Constancia, el Casino de Torreagüera y el Molino Armero.
La obra, con un presupuesto de 31.111,52 euros y un plazo aproximado de un mes, se centrará principalmente en la corona y la base de la chimenea. En la zona superior se sellarán y repararán las grietas con morteros de cal de alta calidad, varillas de fibra de vidrio y grapas de acero inoxidable.
Además, se limpiará la boquilla, se eliminarán materiales incompatibles como cementos modernos, se colocarán anillos de coronación, una tapa protectora de acero galvanizado y tratamientos hidrófugos transpirables para proteger el ladrillo de la humedad.
También se realizará una limpieza manual de mohos y líquenes, se repondrán ladrillos dañados con piezas artesanales idénticas a las originales y se rejuntarán con morteros tradicionales de cal, respetando fielmente la técnica constructiva histórica. Para los trabajos en altura —la chimenea mide unos 30 metros— se empleará un brazo articulado de 40 metros, asegurando precisión y seguridad.
En la parte inferior se eliminarán humedades, eflorescencias, grafitis, juntas deterioradas y añadidos modernos, como una puerta metálica inadecuada, con el fin de recuperar su apariencia original y garantizar una mejor conservación futura.
Construida en 1946 por los arquitectos José Riquelme Almagro y Diego López López, esta chimenea de fuste troncocónico y ladrillo macizo artesanal fue parte esencial de la fábrica de licores Barceló, una de las industrias más importantes de Algezares en la primera mitad del siglo XX y un referente regional junto a las Destilerías Bernal de El Palmar.
Allí se producían productos icónicos como el brandy homenaje a Saavedra Fajardo, hijo ilustre de la pedanía, o el famoso Anisete Algezareña, cuya etiqueta recreaba la figura tradicional de la mujer huertana.
Con esta restauración, Murcia no solo preserva un valioso testimonio de su arquitectura industrial tradicional, sino que también mantiene viva la memoria productiva y económica de toda una época en la huerta murciana.



