
Beniaján se libra de una tragedia tras estrellarse un vehículo contra un comercio
Un vehículo se empotra contra el establecimiento Reche, en la avenida Monteazahar, y el conductor se da a la fuga
Esta tarde, en el día más festivo de la temporada estival, Beniaján ha vivido uno de esos sucesos en los que debemos dar gracias a la providencia, porque no ha terminado en desgracia gracias a que el pueblo se queda casi vacío estos días.
Entre las 18:30 y las 18:45, un vehículo se ha empotrado en la entrada del conocido establecimiento de ropa Reche, en la avenida Monteazahar, 1.
Las circunstancias del accidente no están claras, pese a que por la zona transitaba algún vecino y a que se ha visto afectado otro vehículo, de manera leve, cuyos viajeros pudieron dar testimonio a los agentes de la Policía Local que se desplazaron a la zona.
Se sabe que el conductor, que se dio a la fuga, puede estar herido, pues hay rastro de sangre en el interior del vehículo, sin que se sepa si las heridas que pueda sufrir son consecuencia del accidente o si se produjeron al salir del vehículo por una de las ventanillas.
Lo que sí podemos afirmar es que los agentes conocen la identidad del sujeto y que lo estaban intentando localizar en el momento de escribir esta crónica.
A pesar de que Beniaján se queda vacío en estos días de vacaciones, un pequeño grupo de personas se arremolinó en las inmediaciones para seguir los acontecimientos, generando el suceso estupor y alivio a partes iguales.
Es un sentir general la sensación de que, si esto hubiera ocurrido un sábado normal, podríamos estar lamentando una desgracia mayor, pues las posibilidades de que el vehículo siniestrado hubiera llevado por delante a algún viandante serían muy altas.
En otro orden, este accidente provocó involuntariamente otro de menor entidad, dado que el típico despiste por ir mirando la escena de lo ocurrido hizo que un conductor, que no respetaba la distancia de seguridad con el vehículo que iba delante, chocase con este en el semáforo, cuando el disco se puso en rojo y no se percatara de ello. Apenas una abolladura y un parte amistoso solucionaron el percance.

Pero esto nos avisa de que al volante toda precaución es poca y, si bien hay circunstancias que no podemos controlar, poner toda la atención en la conducción evita buena parte de los accidentes.
Los patinetes: el peligro de la conducción actual
Si bien este tipo de accidentes, por fortuna, ocurren muy de cuando en vez, no podemos decir lo mismo de los provocados por los conductores de los patinetes eléctricos. Sin ir más lejos, ayer mismo, en el cruce de la calle Hernández Mora con la calle Instituto, un vehículo arrolló a un conductor de uno de estos patinetes, sin tener que lamentar daños personales, más allá de las magulladuras por la caída.
Hace apenas dos semanas se produjo en el mismo lugar otro accidente similar, convirtiendo la calle Hernández Mora en un punto negro, provocado por la costumbre que tienen muchos conductores de patinetes de circular en dirección contraria, desde la zona de Aires Nuevos hasta la misma puerta de Mercadona, haciendo incluso ostentación de conducción temeraria.
Los vecinos de la zona llevan tiempo avisando de esta circunstancia, sin que se ponga remedio, hasta que un día haya que lamentar lo que nadie desea que pase. Y entonces llegarán los reproches y las preguntas de por qué, sabiendo que esto ocurre, no se ponen los medios necesarios para ponerle freno.



