
VOX deja sin voz a sus votantes en Beniaján
La formación verde entrega el poder al PP por la puerta de atrás
El 29 de diciembre presentó su dimisión el vocal de VOX en la Junta Municipal de Beniaján, Miguel Ángel Sánchez. Su dimisión activó el procedimiento previsto en la legislación de régimen local y en el reglamento de juntas municipales de pedanías del Ayuntamiento de Murcia. Cuando se produce una vacante, el grupo político al que pertenecía el vocal saliente dispone de treinta días para proponer un sustituto. Esa propuesta se eleva al alcalde, que formaliza el nombramiento.
Han pasado casi tres meses desde la dimisión de Miguel Ángel y VOX no ha designado a ningún sustituto. El puesto sigue vacío. La única intervención posible por parte del Ayuntamiento es requerir al grupo político para que cumpla el trámite, pero no puede ir más allá. La decisión de proponer a otra persona depende del partido, dado que el Ayuntamiento carece de competencia para cubrir la vacante por su cuenta.
Ante esta situación, la Junta Municipal de Beniaján continúa funcionando, pero con una composición distinta a la que salió de las urnas. Antes de la dimisión estaba formada por cuatro vocales del Partido Popular, tres del Partido Socialista y dos de VOX. Ahora son cuatro del PP, tres del PSOE y uno de VOX.
Este cambio altera el equilibrio político del órgano. Antes, PSOE y VOX podían sumar apoyos para aprobar propuestas, respaldarse en iniciativas o bloquear decisiones del Partido Popular. Con un vocal menos de VOX, esa posibilidad desaparece y el Partido Popular mantiene la mayoría en todas las decisiones sin depender de otros grupos, dado que, en caso de empate en las votaciones, el voto de calidad del presidente de la Junta Municipal, Francisco Nicolás, decanta la balanza.
Ante esta circunstancia, queda la duda sobre por qué no se ha hecho el nombramiento: si responde solo a la organización interna del partido o si también busca mantener la mayoría del Partido Popular en la Junta.
Algunos no podemos olvidar que Miguel Ángel, que además actuaba como portavoz del grupo, lo hacía con criterio propio, sin seguir siempre la disciplina del partido. Esto alteraba el deseo de los dirigentes de VOX en algunas decisiones, en las que ponía los intereses de los vecinos de Beniaján por encima de los particularismos de quienes deciden desde la comodidad de no tener que dar cuentas por ellas en primera persona.
También puede darse la circunstancia de que VOX no haya encontrado a nadie que pueda hacer la labor de Miguel Ángel, al menos con cierto decoro y solvencia, y que prefiera dejar pasar el tiempo hasta las próximas elecciones, a ver si aparecen los candidatos idóneos para el puesto, si es que los votantes siguen respaldando el proyecto de VOX, o quizá le pasen factura por haber empezado esta legislatura con dos vocales de peso, como fueron Miguel Ángel y Francisco Reig, y terminarla pidiendo la hora, o a que suene la campana y les salve del KO.
Y es que algunos están en política para hacer lo que les manda el partido y otros para hacer «lo que les salga de los cojones» —perdón—, para hacer lo que en conciencia creen que deben hacer por el bien de sus vecinos.



