
El Nuevo Plan de Movilidad del Ayuntamiento de Murcia a Examen
El Ayuntamiento de Murcia ignora el desdoblamiento de la Línea 30 y descarta la capacidad del tranvía, que puede desplazar hasta 280 pasajeros en cada viaje.
La presentación del Nuevo Plan de Movilidad Urbana por parte del Ayuntamiento de Murcia ha generado esta semana un foco de escepticismo en las pedanías del cinturón sureste, incluyendo Beniaján. Curiosamente, o por casualidad, este anuncio coincide en la misma semana en la que la agrupación MurciaLab ha convocado una concentración ciudadana en defensa del transporte público para el próximo sábado, día 29 de noviembre, a las 12 del mediodía. Lejos de presentar un proyecto que invite a la resolución de los problemas de movilidad, el plan propuesto no aborda las deficiencias de la Línea 30 ni las soluciones de alta capacidad, manteniendo un esquema que a priori resulta insuficiente para solucionar la demanda real de las pedanías.

El principal desafío que enfrenta nuestra zona es la saturación de la Línea 30 para absorber la demanda de las múltiples pedanías que utiliza como eje. La ruta radial agrupa la carga poblacional de Zeneta, Los Ramos, Torreagüera, Beniaján y Los Dolores, un conjunto que supera los 25.000 habitantes con necesidad de acceso a la capital. El Ayuntamiento menciona una frecuencia de paso de aproximadamente veinte minutos en días laborables. Sin embargo, esta cifra es manifiestamente insuficiente para solucionar la demanda de usuarios. Los nuevos autobuses que se barajan en el plan solo ofrecen una capacidad máxima de unas 68 plazas. Este desequilibrio entre la oferta y la demanda implica que, al llegar a Beniaján en hora punta, el vehículo se encuentra repleto tras recoger a pasajeros de las pedanías anteriores. Esta falta de capacidad obliga a los conductores a omitir paradas y dejar a usuarios en tierra, convirtiendo la frecuencia teórica en una espera prolongada para los vecinos. A este problema se suma el déficit en la conectividad del extrarradio: la línea que da servicio a El Bojar queda, a día de hoy, sin servicio durante los fines de semana y festivos. El Plan de Movilidad debe concretar cómo piensa el Gobierno local revertir esta situación de aislamiento sin ofrecer más que promesas de «refuerzo» que, sin una inversión pública o financiación detallada para cubrir el coste operativo de las horas punta, resultarán insuficientes o inviables para las empresas concesionarias.
Por otro lado, frente a la ineficacia de los autobuses de baja capacidad, existe una Tercera Vía de alta capacidad que el Plan de Movilidad no contempla: la implementación de una línea de tranvía aprovechando el recorrido de la antigua vía de tren de cercanías, hoy convertida en la Vía Verde. Esta alternativa ofrece ventajas técnicas y operativas que el Ayuntamiento ignora. Primero, el recorrido entre Zeneta, Los Ramos, Torreagüera, Beniaján y el acceso a la capital ya está disponible en la antigua plataforma ferroviaria, lo que reduce drásticamente los costes de obra civil. Las antiguas estaciones podrían ser readaptadas con una inversión menor. Segundo, y más importante, la capacidad de transporte de un sistema de tranvía, capaz de mover a 280 pasajeros por unidad, multiplicaría por más de cuatro la capacidad del autobús. Solo un transporte de esta magnitud puede gestionar la demanda de más de 25.000 habitantes en hora punta, ofreciendo un servicio constante y efectivo. El silencio del Ayuntamiento sobre esta alternativa sugiere una falta de visión estratégica para dotar a las pedanías de un sistema de transporte funcional y adecuado al volumen de su población.
En caso de que la opción del tranvía sea desechada por falta de visión, la solución de mínimos que el Ayuntamiento debe implementar es el desdoblamiento técnico de la Línea 30, reconfigurando la red en dos ejes funcionales para aligerar la carga y mejorar el servicio. Esta reestructuración pasa por crear una Línea Zeneta – Murcia (ruta aligerada) que, cubriendo Zeneta, Los Ramos y Torreagüera, se dirigiría a Murcia de la forma más directa posible, evitando entrar en Beniaján y en Los Dolores, lo que contribuiría a agilizar los tiempos de trayecto. Paralelamente, se crearía una Línea El Bojar – Beniaján/Los Dolores – Murcia (Servicio Propio y Continuo), un servicio concentrado en este eje que garantizaría una frecuencia adecuada a la población y, fundamentalmente, la extensión del servicio a los siete días de la semana en El Bojar, sin menoscabo de la actual línea que cubre El Bojar-Murcia pasando por El Carril de los Pinos o San José de la Vega.
Finalmente, el Plan de Movilidad presenta la línea transversal Beniaján – Puente Tocinos – Cabezo de Torres, un gesto poco operativo. La frecuencia anunciada es de tan solo tres expediciones de ida y tres de vuelta diarias. Esta limitación impide que la línea sea útil para cualquier desplazamiento o trámite, ya que obliga al usuario a esperar varias horas por el autobús de vuelta. La línea, que no responde a una demanda vecinal, va a consumir recursos que deberían ser dirigidos a la mejora y refuerzo de las líneas radiales saturadas. En consecuencia, el nuevo Plan de Movilidad es un ejercicio que prioriza el esquema sobre la funcionalidad. Por todo esto, seguimos invitando a los lectores de Beniaján al Día a sumarse a la concentración organizada por MurciaLab este sábado 29 a las 12 del mediodía, cuya convocatoria podéis leer aquí.
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