Polémica por Rehabilitación del Casino Torreagüera
PSOE exige al PP la ejecución inmediata de la rehabilitación del Casino Agrícola de Torreagüera
La confrontación política entre el Grupo Municipal Socialista (PSOE) y el equipo de gobierno del Partido Popular (PP) en el Ayuntamiento de Murcia se ha intensificado en torno a los retrasos en la rehabilitación del Casino de Torreagüera.
El PSOE ha presentado una moción para el Pleno de marzo exigiendo la ejecución inmediata del proyecto, calificando las promesas del PP como «palabrería sin plazos». Por su parte, el PP rechaza las críticas y asegura que el proceso avanza, con el edificio destinado a convertirse en el Museo de la Semana Santa de la pedanía.
La concejala socialista Carmen Fructuoso ha liderado la ofensiva, recordando que el proyecto incluía una partida inicial de 150.000 euros impulsada por el PSOE a través de Presupuestos Participativos durante su mandato anterior.
«El PP eliminó esa partida en 2023 y, pese a prometer la licitación antes de finales de 2025, en marzo de 2026 no hay avances administrativos reales: nada enviado a contratación ni fechas concretas», denunció Fructuoso.
La moción socialista busca resaltar un supuesto patrón de «olvido deliberado» hacia las pedanías, comparándolo con otros equipamientos pendientes como el espacio multiusos de La Paz, y exige que los vecinos no sean tratados como «ciudadanos de segunda».
El PP defiende que el proyecto está en marcha
En réplica, el Partido Popular ha tachado las acusaciones de «política del visillo», argumentando que el proyecto «ya está en marcha» con la redacción técnica finalizada por Urbamusa y una inversión prevista de 200.000 euros en los presupuestos de 2026.
«Los socialistas no avanzaron nada en sus dos años de gobierno; ahora piden lo que ya estamos haciendo», respondieron desde el partido en un comunicado del 5 de marzo.
El PP también destaca que fue bajo su administración cuando el edificio obtuvo la declaración de Bien Catalogado en octubre de 2025, un paso considerado clave para su protección patrimonial.
Cronología de un edificio emblemático
El conflicto actual se enmarca en la larga trayectoria del Casino de Torreagüera, conocido formalmente como el Círculo Agrícola.
Construido entre 1953 y 1955 por la Sociedad Recreativa Círculo Agrícola, este inmueble de dos plantas y unos 630 metros cuadrados —de estilo ecléctico-racionalista con influencias autárquicas, historicistas y algunos elementos art decó— fue durante décadas el epicentro de la vida social y cultural de la pedanía.
Durante los años sesenta y setenta llegó a reunir a más de 1.200 socios, convirtiéndose en un punto de encuentro habitual para actividades de ocio, reuniones y celebraciones.
Su declive comenzó en las décadas de 1980 y 1990. Finalmente, en 2009 el edificio fue cedido gratuitamente al Ayuntamiento de Murcia para destinarlo a usos sociales y culturales abiertos a todos los vecinos.
Desde entonces han pasado diecisiete años de lo que críticos describen como un «abandono progresivo», con el Consistorio incumpliendo obligaciones de mantenimiento y permitiendo el deterioro del inmueble.
Promesas políticas y paralización del proyecto
En los programas electorales del PP para 2019 y 2023 —partido que ganó en Torreagüera— se incluyó la rehabilitación del casino como parte de una estrategia para reforzar la identidad de las pedanías y otorgar mayor autonomía a las juntas municipales.
Sin embargo, el PSOE y gran parte del pueblo de Torreagüera cuestionan la falta de avances pese a estas promesas.
Durante la segunda mitad de la anterior legislatura, bajo gobierno socialista, se aprobó una partida de 150.000 euros mediante Presupuestos Participativos. Esa dotación fue posteriormente eliminada por el PP en 2023.
La situación se agravó en febrero de 2024, cuando el Ayuntamiento declaró el edificio en «ruina económica» debido a graves patologías estructurales y planteó su demolición.
En aquel momento el inmueble estaba ocupado por la banda de música local, pero su deterioro obligó a desalojarlo.
La movilización vecinal frena la demolición
Ante la amenaza de demolición, surgió la Plataforma en Defensa del Casino de Torreagüera (Murabit), que movilizó a buena parte de la pedanía. Entre sus acciones destacaron la recogida de más de mil firmas, la organización de una cadena humana alrededor del edificio y la entrega de peticiones al Ayuntamiento para preservar este símbolo del pueblo.
La presión social acabó provocando un cambio de rumbo. En agosto de 2024 el Ayuntamiento anunció que optaría por rehabilitar el inmueble en lugar de derribarlo.
El plan inicial contemplaba un vaciado interior conservando las fachadas, con una inversión superior a los 400.000 euros, para transformarlo en un espacio cultural multidisciplinar.
Proyecto para el Museo de la Semana Santa y debate sobre el uso del edificio
El destino principal del edificio, anunciado oficialmente por el Ayuntamiento en agosto de 2024 y confirmado tras su declaración como Bien Catalogado en octubre de 2025, es su conversión en sede permanente del Museo de la Semana Santa de Torreagüera. Esta decisión, impulsada por la Junta Municipal de la pedanía y su presidenta Silvia Almarcha, busca preservar y difundir la tradición cofrade local, que se remonta al siglo XVIII y representa un elemento clave de identidad para la pedanía. Aunque se barajaron otras opciones (como usos sanitarios o culturales más amplios), el museo ha sido el uso priorizado en los anuncios oficiales.
Sin embargo, buena parte de la sociedad de Torreagüera se opone a esta decisión y considera que el edificio debería cumplir la función social y cultural para la que fue cedido originalmente por los socios del Casino Agrícola.
A fecha de hoy no hay constancia pública de avances en la licitación o contratación de los trabajos para la rehabilitación del edificio.
Críticas por el trato a las pedanías
Vecinos y representantes socialistas denuncian una supuesta «discriminación» hacia las pedanías en comparación con la ciudad de Murcia.
Señalan como ejemplo la restauración del Casino de Murcia, que recibió inversiones millonarias, mientras el de Torreagüera continúa deteriorándose.
También establecen paralelismos con la Casa de Antonete Gálvez, residencia del revolucionario federalista del siglo XIX e hijo predilecto de Murcia, que ha sufrido un proceso similar de cesión, indiferencia institucional y deterioro estructural, agravado por derrumbes parciales tras temporales recientes.
Una demanda histórica de la pedanía
Torreagüera, con cerca de 10.000 habitantes, reclama desde hace años un espacio estable para asociaciones culturales, sociales y musicales.
En el debate público de Torreagüera surge la pregunta de por qué se planteaba elegir entre la construcción de un auditorio o la rehabilitación del casino, puesta encima de la mesa por la alcaldesa pedánea Silvia Almarcha, cuando ambos proyectos figuraban en programas electorales.
Para muchos vecinos, el auditorio —otra promesa pendiente— no sustituye el valor simbólico y sentimental del histórico edificio.
El rifirrafe político continuará previsiblemente en el próximo Pleno municipal del ayuntamiento de Murcia, donde la moción socialista podría forzar nuevos compromisos del gobierno local.