
Plantación de 35 árboles en Beniaján: así será la jornada del Plan Foresta 2030
Vecinos, colegios y colectivos participarán en la reforestación junto a la rotonda entre Beniaján y San José de la Vega
El Plan Foresta 2030 del Ayuntamiento de Murcia llega a Beniaján este sábado, 28 de marzo. Esta iniciativa municipal se viene desarrollando a lo largo y ancho del municipio y, como no podía ser menos, nuestra pedanía va a poder disfrutar de una jornada de encuentro entre diversos colectivos sociales, familias y alumnado de los distintos centros escolares, que unirán sus fuerzas para dotarnos de un nuevo pulmón verde mediante la plantación de 35 árboles de especies autóctonas. Estos ayudarán a mitigar el efecto «isla de calor» y a mejorar la calidad del aire y la salud pública.
El nuevo bosque, que mañana ayudaremos a nacer, ocupará su lugar en la rotonda que hace de frontera entre Beniaján y San José de la Vega, en paralelo a la avenida de Levante.
Durante los últimos días, operarios y maquinaria pesada se han afanado en dejar todo listo para el encuentro social, que contará con la asistencia de autoridades locales y, presumiblemente, de altos cargos del Ayuntamiento de Murcia, al tratarse de una actividad enmarcada en las iniciativas de la Concejalía de Desarrollo Urbano y Ciudad Inteligente.
A partir de las 10:00, la Junta Municipal de Beniaján, presidida por Francisco Nicolás, pondrá en marcha una chocolatada con churros para todos los asistentes. Por ello, se invita a todos los vecinos a formar parte de la actividad, especialmente a los más pequeños, a quienes debemos sensibilizar sobre la importancia de cuidar y ampliar los espacios naturales urbanos.
¿Qué es el Plan Foresta?
El Plan Foresta 2030 es la estrategia de reforestación urbana del Ayuntamiento de Murcia, impulsada por la Concejalía de Desarrollo Urbano y Ciudad Inteligente a través del Servicio de Parques y Jardines. Se trata de un proyecto medioambiental ambicioso y participativo cuyo objetivo principal es duplicar la masa verde del municipio para el año 2030: pasar de los aproximadamente 100.000 árboles existentes en zonas urbanas y pedanías a 200.000 ejemplares, mediante la plantación de 100.000 nuevos árboles y arbustos complementarios.
Más que una simple campaña de plantaciones, el Plan Foresta busca renaturalizar la ciudad y adaptarla a los efectos del cambio climático. Los nuevos árboles actúan como sumideros naturales de CO₂ —con una fijación anual que ya supera el millón y medio de kilos—, mejoran la calidad del aire, reducen el efecto isla de calor urbano, generan sombra, mitigan inundaciones y favorecen la biodiversidad mediante el uso de especies autóctonas o adaptadas al clima mediterráneo seco de la Región.
La iniciativa se sustenta en tres pilares fundamentales que guían todas sus actuaciones:
- Educar y sensibilizar, especialmente a niños y jóvenes en los centros educativos, donde se ha llevado a cabo cerca del 80 % de las plantaciones.
- Reforestar con criterio, seleccionando más de 119 especies —como almeces, fresnos, olmos, pinos carrascos, tarays o moreras sin fruto— y priorizando el bajo consumo hídrico, la alta capacidad de sombra y la sostenibilidad a largo plazo.
- Integrar la lógica de la naturaleza en la ciudad, creando corredores y vías verdes urbanas, incorporando vegetación en el mobiliario urbano y adaptando la normativa para que toda nueva urbanización o reurbanización incluya arbolado de forma obligatoria.
Una de sus características más destacadas es la participación ciudadana. Desde su puesta en marcha, el Plan Foresta ha organizado más de 2.500 plantaciones colectivas en las que han participado centros educativos, asociaciones vecinales, pedanías, empresas a través de programas de responsabilidad social corporativa, ONG y colectivos de inclusión. Vecinos de todas las edades se convierten así en “guardianes de los árboles”, plantando juntos y asumiendo un compromiso directo con el cuidado del nuevo arbolado.
Las plantaciones se distribuyen de forma estratégica: cerca del 50 % se destinan al proyecto Murcia Río —a lo largo de 27 kilómetros del río Segura y 14 pedanías—, mientras que el resto se reparte entre parques y jardines existentes, grandes reforestaciones, vías verdes urbanas y distintos barrios del municipio.


