
Los padres de la EEI La Naranja hacen soñar a sus hijos en el pabellón de Beniaján
El pasado viernes 19 de junio, a las 20:15 horas, en el pabellón deportivo de Beniaján, las familias del Colegio E.E.I. La Naranja organizaron uno de esos eventos que, por lo que sea, siempre pasan desapercibidos, pero que merecen la pena por su carga emotiva y simbólica.
Por primera vez se celebró un partido de fútbol sala que enfrentó a los padres de los alumnos de entre 3 y 4 años con los padres de alumnos de 5 años, en un ambiente de fiesta pensado para regalar a los más peques una tarde-noche inolvidable.
Asistieron alrededor de cincuenta personas, entre ellas los vocales de la Junta Municipal de Beniaján Matías Miguel Romero, del PSOE, y Jesús Illán, de VOX, para dotar al evento del rango y honores oficiales de las grandes ocasiones.

El ambiente fue muy festivo, dando comienzo la efeméride con la salida de los jugadores de ambos equipos a la cancha acompañados de sus hijos e hijas, al ritmo de la banda sonora de la película Star Wars, para continuar con el posado oficial bajo el himno de la Champions League.
El encuentro, dirigido por un árbitro oficial, resultó emocionante, a pesar del marcador final de 12-6 favorable a los padres de alumnos de cinco años.
Tras el partido, las familias disfrutaron de una cena al aire libre, al más puro estilo «tercer tiempo», tan propio de otros deportes como el rugby, favoreciendo con ello la interacción entre padres, madres e hijos en un ambiente distendido y cordial.
Tras el éxito cosechado, ya se espera con ansia la revancha, en lo que puede marcar una saga de enfrentamientos dignos de otros similares, como la regata entre Oxford y Cambridge, en versión fútbol sala: padres de alumnos y alumnas de la E.E.I. La Naranja. Incluso se barrunta una ampliación de la competición para retar a padres de otros colegios de Beniaján, en lo que puede derivar en un verdadero mundialito de fútbol sala local.
En todo caso, es de agradecer que se organicen estos eventos, que sin pompa y boato consiguen lo más importante del mundo: hacer felices a los más peques y a sus familias.



