
Homenaje a Life in Beniaján
Beniaján al Día no es, ni mucho menos, el primer periódico digital que se dedica a ofrecer noticias sobre nuestra pedanía. Cierto es que, tal vez, sea el primero en tener una forma y una consistencia de medio profesional, con las garantías hacia los lectores que exige la ley de medios digitales, en cuanto a la identificación de su editor, director, dirección y responsabilidad legal sobre lo que se publica.
Evidentemente, como pasa con todos los medios, Beniaján al Día tiene lectores fieles, otros ocasionales y también personas que manifiestan rechazo a su existencia. Va de suyo.
No sé si el primer medio que se publicó en Beniaján fue Life in Beniaján, pero de lo que estoy seguro es de que ha sido un referente de la información y las quejas vecinales durante al menos tres lustros, que se dice pronto.
Reconozco que, en parte, la idea de la que surge la creación de Beniaján al Día bebe de este medio digital que aún podemos consultar en internet. No puedo afirmar que haya sido el referente, pero sí que ha sido un primer modelo en el que referenciarme.
Y aunque no conozco a la persona o personas detrás de Life in Beniaján, me produce cierta tristeza que se haya agotado su caudal de publicaciones. Puedo entender ciertas razones que intuyo que están detrás de ello. O tal vez me equivoque. Pero lo cierto es que tres lustros publicando noticias sobre Beniaján debe ser agotador y, además, exige un desgaste emocional por lo que conlleva.
Si uno entra en Life in Beniaján y recorre su histórico de publicaciones, se da cuenta de que Beniaján, en sustancia, son tres, a lo sumo cuatro, noticias que se repiten a lo largo del tiempo, más las excepcionales que rompen esa dinámica.
Esas noticias se resumen en la lucha contra el poder político establecido, omnipotente, asfixiante y controlador de la vida social de la pedanía; en que Beniaján es un pueblo sucio y que va a peor en ese sentido; en que, de todo lo que se promete políticamente, prácticamente no se hace nada, al menos en lo tocante a las grandes necesidades del pueblo; y en que tenemos problemas de inseguridad.
En ese sentido, cambiando los sujetos de la noticia, el articulado de cualquier noticia de hoy puede intercambiarse por el articulado de cualquier noticia de Life in Beniaján de hace diez o quince años, y viceversa.
Por eso, mantener viva la memoria de Life in Beniaján me parece tan importante. La memoria publicada no se borra fácilmente. Fijémonos en esa secuencia encontrada al azar:
- Queja sobre basura en Carril de la Meseguera (2021)
- Queja sobre contenedores en Monteazahar sin recoger (2020)
- Queja sobre estado contenedores en Monteazahar (2019)
- Queja sobre basuras en Carretera de El Palmar (2019)
- Queja sobre los contenedores del carril de la Meseguera (2018)
- Queja sobre los contenedores del carril de la Meseguera (2017)
¿Les suena, verdad? Pues este es el resumen de Beniaján de los últimos 25 años: la misma historia repetida en el tiempo; el mismo político con distinto collar; los de siempre mandando y el resto aguantando.
Y lo sabemos gracias a Life in Beniaján. Y ahora, gracias a Beniaján al Día.



