
Carta abierta al alcalde pedáneo de Beniaján
Por eso, no se vaya usted a detener ahora en lo sucedido en el parque de Monteazahar: indígnese usted más; empápese de indignación y dese una vuelta por toda la pedanía de Beniaján, desde el Secano al Rincón de Villanueva; desde El Bojar al barrio de San Antonio.
Estimado presidente de la Junta Municipal de Beniaján:
No sabe usted cuánto nos agrada ver esta publicación suya en el perfil oficial de Facebook de la Alcaldía de Beniaján. Nunca es tarde si quien camina en las sombras ve la luz.
Es obvio que compartimos con usted la indignación que le provocan este tipo de actos. Pero, a diferencia de usted, algunos llevamos mucho tiempo expresando esa misma indignación y denunciando el lamentable estado de Beniaján, en buena parte debido a los incívicos, don Francisco.
Por eso es importante hablar de respeto, efectivamente. Pero el respeto, estimado alcalde pedáneo, también se demuestra hacia la ciudadanía dotando de efectivos policiales a la pedanía, dado que son los agentes los encargados de velar por la seguridad de todos y de garantizar que se cumplan las normas de civismo y buena urbanidad. ¿Es así o estamos equivocados, don Francisco? Si lo estamos, le rogamos que nos ilustre con la verdad.
El respeto también se muestra cumpliendo la palabra dada: si se prometen cámaras de vigilancia, deben colocarse, salvo que se sepa que lo prometido es imposible porque la ley no lo permite y, aun así, se prometa para quedar bien.
El respeto también se demuestra no habiendo criticado ni habiendo puesto a caer de un burro a los vecinos o a los medios que llevamos denunciando desde hace tiempo este tipo de actos incívicos y otras cuestiones, para después aparecer ahora en público, porque hay elecciones, haciéndose el indignado. ¿Cómo era eso de que solo sabemos quejarnos, don Francisco?
Claro que hay incívicos. De eso llevamos hablando desde Beniaján al Día desde su creación. Pero es más fácil montar una encerrona para llamar mentiroso al medio en una sesión plenaria, donde, en vez de pedir explicaciones a los miembros de la Junta Municipal de Beniaján, se le piden a un asistente al pleno. Porque parece ser que hay denuncias que son buenas y deseables, como la que hace ahora usted, y luego están las que hacemos los demás, que son malas, indeseables y mentirosas, incluso cuando existen todas las evidencias del mundo que acreditan su veracidad.
Pero no nos desviemos. Para una vez que nos da la razón, aunque quiera ahora capitalizar la indignación ciudadana después de haberla ignorado durante su mandato, no vayamos a crear disenso. Abracemos por un instante este momento glorioso de su epifanía.
Sigamos, pues. El incivismo, don Francisco, en una sociedad, se ataja con políticas que ahuyenten los comportamientos incívicos y, sobre todo, don Francisco, con el ejemplo. Ejemplo que no parece que se practique mucho en nuestra pedanía. Veamos uno de los muchos, a ver si sabría usted decirnos a quién o quiénes corresponde mantener el ornato de nuestras calles y, después de una celebración, devolverlas a su buen estado.


Cabe la posibilidad de que usted no sepa nada de este asunto. A fin de cuentas, no tiene por qué enterarse de todo lo que sucede en Beniaján; nadie le puede exigir que sea como Dios y esté en todas partes todo el tiempo. Pero, si conoce a alguien de la Junta Municipal de Beniaján, que es la encargada de organizar las fiestas del Carmen, solicítele que acicalen la calle Mayor de Beniaján una vez pasadas las fiestas, por aquello de enseñar con el ejemplo y el debido respeto a la ciudadanía, que no debe ser tratada como si estuviese compuesta por gente idiota que no se entera de nada.
Sin prisa. Sabemos que este periodo electoral abierto por Sánchez para las elecciones generales del próximo mes se prolongará hasta mayo, cuando se celebren las elecciones autonómicas y municipales, y por ello tampoco queremos distraerlo de su trabajo a favor de su partido, al que se debe y que lo ha puesto a dedo. Usted atienda primero lo importante, que luego ya se atenderá lo que la pedanía de Beniaján necesite para mejorar, indignación mediante cuando le genere réditos electorales, don Francisco.
Eso sí, don Francisco, ya que estamos, permítanos pedirle, antes de terminar la misiva, que haga uso del poder que le otorga el cargo y presente usted, antes de que termine el año, unas cuantas mociones relacionadas con las inversiones en la pedanía, porque el presupuesto destinado a ello para este año 2026 sigue prácticamente intacto, incluso con disponibilidad de algún remanente de años anteriores.
Use esa facultad que su partido le ha otorgado a dedo para que no se diga que, en lo que va de año, se llevan gastados más de cien mil euros en fiestas, semanas culturales y más actos de gozo y contento de los votantes que acuden sabiamente con su voto a renovar ese maravilloso ciclo de la vida, y nada en inversiones e infraestructuras.
Yo qué sé, don Francisco, algo que nos permita creer que de verdad ha visto la luz y que su indignación no es postureo de campaña electoral. Algo, ese pipicán que lleva prometiendo desde que Moisés separó las aguas del mar Muerto. Algo, don Francisco. Algo. ¿Es tanto pedir como muestra de su conversión de las tinieblas a la luz, al estilo de Pablo de Tarso, que pasó de perseguir cristianos a convertirse en uno de los mayores defensores del cristianismo?
¡Ah, don Francisco! Y que no se me olvide: es cierto que «pedimos civismo, pedimos respeto. Las zonas comunes son de todos y cuidarlas es responsabilidad de todos». Por eso, no se vaya usted a detener ahora en lo sucedido en el parque de Monteazahar: indígnese usted más; empápese de indignación y dese una vuelta por toda la pedanía de Beniaján, desde el Secano al Rincón de Villanueva; desde El Bojar al barrio de San Roque. No deje calle, parque o recoveco sin que le conmueva la indignación que la inmensa mayoría de beniajanenses —algunos sin pedigrí, según su séquito— sentimos todos los días al ver cómo está la pedanía. No se corte, empáchese. Y luego escríbale, presentándole las quejas, al responsable de la Junta Municipal de Beniaján, preguntándole qué ha hecho estos últimos años para exigirle al Ayuntamiento de Murcia que ceje en su maltrato hacia Beniaján y sus barrios.
Porque incívicos hay muchos, don Francisco. Pero no son el problema más grave que tenemos, sino que aquí, salvo cuando hay elecciones y toca el postureo electoral, el resto del tiempo el que cree que manda y no es otra cosa que uno puesto a dedo, está más pensando en ejercer de comisión de fiestas que en trabajar de verdad por el pueblo.
Bienvenido, pues, a este club de indignados, don Francisco. Y sepa usted que en Beniaján al Día tendrá siempre un aliado para denunciar a los incívicos y a los sinvergüenzas que se meten en política para mangonear a sus vecinos. Ya es usted de los nuestros: un indignado más.



