Solares abandonados en Beniaján: lo que obliga la normativa
Quejas vecinales por un solar en calle Edmundo Chacour
A la redacción de Beniaján al Día nos han llegado quejas de vecinos sobre un solar urbano en la calle Edmundo Chacour, que lleva años en estado de abandono. La parcela acumula maleza, basura y excrementos de perro, y tras las lluvias se forman charcos que permanecen durante días, generando riesgos de inseguridad e insalubridad.

Cabe recordar que, al respecto, existe la Ordenanza Municipal Reguladora del Deber de Conservación de la Propiedad Inmueble (2022), que obliga a los propietarios a mantener los solares en condiciones de limpieza, salubridad y seguridad y a asegurar que los solares estén vallados con cerramientos estables de al menos dos metros de altura. Esta normativa, junto con la Ley 13/2015 de Ordenación Territorial y Urbanística de la Región de Murcia, establece la competencia del Ayuntamiento para intervenir cuando los propietarios no cumplen con sus obligaciones.
Así, cuando los titulares de los solares no cumplen con estas obligaciones, el Ayuntamiento debería iniciar un procedimiento administrativo, que se articula en varias fases. Primero se notifica al propietario la obligación de limpiar o vallar el terreno en un plazo determinado. Si no se actúa, se dicta una orden de ejecución que obliga formalmente a realizar las actuaciones necesarias. En caso de incumplimiento reiterado, el Ayuntamiento puede intervenir de forma subsidiaria, ejecutar los trabajos y repercutir su coste al propietario, además de imponer sanciones económicas que, en los supuestos más graves, pueden alcanzar los 3.000 euros. Sin embargo, en la práctica, este procedimiento no siempre se inicia ni se completa, como evidencian los solares que permanecen abandonados durante años.
En este sentido, en 2024, el Ayuntamiento destinó 3 millones de euros a un contrato de asistencia técnica para la limpieza y conservación de solares y edificios privados cuyos propietarios no cumplían con sus obligaciones, abarcando tanto el casco urbano como las pedanías. Ese mismo año, intervino en 24 grandes solares municipales, que sumaban 137.000 metros cuadrados, con un gasto de 150.000 euros. Cada año se abren aproximadamente 400 expedientes por limpieza de solares privados, de los cuales cerca del 70% se resuelve voluntariamente y el 30% restante requiere intervención subsidiaria del Ayuntamiento.
A pesar de que la normativa establece estas obligaciones y del gasto que ello supone para las arcas municipales, no parece que se aplique de la manera estricta que cabría esperar. Además, las mismas normas que el Ayuntamiento exige a los particulares parecen no aplicarse a sí mismo. En este sentido, tendría que intervenir en el solar de titularidad municipal, sito en la Avenida Maestros, que sigue sin vallar ni limpiar. Dicho terreno, que podría destinarse a fines públicos, se utiliza como aparcamiento informal, con restos de basura y cristales rotos, dejando claro que las obligaciones de conservación que afectan a los propietarios privados parecen ignoradas por el propio Ayuntamiento. Visto el gasto de tres millones de euros destinado en 2024 a la limpieza y conservación de solares, tanto privados como municipales, cabe preguntarse si quienes deberían supervisar estos terrenos realmente recorren las pedanías o si estos números solo sirven para maquillar estadísticas. Esperemos, no obstante, que las autoridades competentes tomen nota y se pongan en contacto con los propietarios del solar de la calle Edmundo Chacour para su limpieza, vallado y mantenimiento, de modo que se cumpla la legalidad.