Muere un cono tras meses de agonía en San José de la Vega
De «respuesta en 3 horas» para reparaciones urgentes a meses de agonía: el cono que el Ayuntamiento dejó morir en el asfalto
El cono, aplastado y fusionado con el asfalto y la tapa del registro, deja una imagen lamentable, propia de un ayuntamiento tercermundista.
En la pedanía murciana de San José de la Vega ha fallecido un cono. Podríamos empezar así esta noticia, acaso homenajeando a Luis García Berlanga por su maravillosa filmografía, donde supo retratar una España que algunos pretenden perpetuar, o a José Luis Cuerda por su maravillosa Amanece, que no es poco, donde recrea un paisaje surrealista al más puro estilo español, donde todo cabe menos la lógica que debe imperar para que las cosas del día a día no se salgan de madre.
También podríamos iniciar con un «ya lo advertimos», cuando el 31 de octubre pasado publicamos un artículo titulado «Calderilla para parchear Beniaján» (leer aquí), que podía hacerse extensivo a cualquier otra pedanía del ayuntamiento de Murcia.
Podríamos incluso mirar hacia otro lado, no darle importancia al asunto y evitar airadas respuestas de quienes asumen la política como fieles hinchas de un club de fútbol. Pero la decadencia que vivimos en cuanto a acción política, que se ve reflejada en noticias como esta, no se puede ni se debe ignorar.
Varios meses después de que se señalizara el desperfecto mediante un cono, justo al inicio de la calle de la Iglesia de San José de la Vega, en la confluencia con la avenida de la Libertad, nos encontramos con un auténtico esperpento.
El bache, causado por una arqueta o toma de desagüe en mal estado, no solo no ha sido reparado, sino que el paso constante de los vehículos lo ha terminado por destrozar. El cono, aplastado y fusionado con el asfalto y la tapa del registro, deja una imagen lamentable, propia de un ayuntamiento tercermundista.
Decíamos en la noticia publicada en octubre que el ayuntamiento prometía, con el nuevo contrato para la reparación de la vía pública, que la reducción de los tiempos de respuesta ante cualquier incidencia al respecto sería de tres horas en cuestiones muy urgentes, un día para las urgentes y un máximo de siete días para las ordinarias. Y ya entonces nos preguntábamos qué entendían desde el ayuntamiento por «grave», «urgente» o «muy urgente».
También se ufanaban de dar una mayor autonomía a las Juntas Municipales en la gestión de estos incidentes.

Pero la realidad es que los ciudadanos vemos cómo la única acción política para solucionar los desperfectos en la vía pública es la colocación de conos encima de baches y desperfectos, que ahí se quedan hasta que ya no aguantan más los envites de los vehículos o alguien se los lleva, como ha ocurrido en la avenida de El Palmar, en Beniaján, donde ya no luce el cono que advertía de la presencia de un bache.
Descansen en paz.