Las Torres de Hanoi: un desafío para la mente
Inauguramos una nueva sección en Beniaján al Día de la mano de la academia online Gustar Estudiar, especializada en Matemáticas, Física y Química, así como en técnicas de estudio para alumnado de ESO y Bachillerato.
Cada semana os lanzaremos un reto, a modo de juego, para que lo resolváis. No os preocupéis: no hace falta ser Einstein para intentarlo.
Gracias al acuerdo entre Beniaján al Día y Gustar Estudiar, nuestros lectores interesados en matricular a sus hijos o nietos en la academia no solo podrán disfrutar de la semana de prueba gratuita que se ofrece a todos los nuevos alumnos, sino que, además, quienes opten por esta prueba antes de finalizar el mes de enero de 2026 y se presenten con el código #beniajanaldia2026 entrarán en el sorteo de un mes de estudios gratis, sin obligación de pago ni compromiso de matriculación.
Y ahora, sin más, os dejamos con el reto. No os perdáis esta sección, porque en el próximo desafío elevaremos la apuesta con una iniciativa especial: además del natural disfrute de resolverlo, habrá premios en juego.
Podéis visitar la web de Gustar Estudiar a través del enlace disponible en el banner.
Pon a prueba tu lógica: reta tu ingenio resolviendo el enigma de las Torres de Hanoi
Imagina que tienes tres postes frente a ti. En uno de ellos, hay una torre de discos apilados, ordenados del más grande en la base al más pequeño en la cima. Tu misión es trasladar toda la torre desde el primer poste hasta el tercero, siguiendo un par de reglas inquebrantables: solo puedes mover un disco a la vez y nunca puedes colocar uno grande sobre otro más pequeño.

A simple vista, parece un rompecabezas sencillo, pero basta con intentar resolverlo para darse cuenta de que cada movimiento cuenta. Si empiezas con tres discos, pronto verás que no puedes mover el segundo sin antes despejarlo, y para liberar el tercero, tienes que reorganizar los otros dos. De pronto, estás atrapado en una secuencia de movimientos que, si no se ejecutan con lógica, pueden hacerte retroceder en lugar de avanzar.
Este reto es fascinante porque, aunque parezca un simple ejercicio de paciencia, en realidad esconde un principio matemático: la recursividad. Resolver el problema con tres discos es fácil una vez que se domina la mecánica, pero al añadir más, la dificultad crece exponencialmente. Cada nuevo disco duplica el número de movimientos necesarios para completar el juego, según la fórmula 2ⁿ – 1, donde n es el número de discos. Para tres discos, el mínimo de movimientos es… Eso tendrás que descubrirlo tú.
Lo que hace que las Torres de Hanoi sean un desafío irresistible es la necesidad de planificar cada movimiento con anticipación. Es un ejercicio mental que pone a prueba la capacidad de visualizar soluciones antes de ejecutar un solo movimiento, un entrenamiento perfecto para el pensamiento estratégico. Y lo mejor es que no requiere nada más que ingenio y algo de paciencia. No hacen falta aplicaciones ni programas complicados: puedes recrearlo con platos de distintos tamaños, tapas de botellas o cualquier objeto que puedas apilar, mientras los postes pueden ser simples lápices o marcas en una hoja de papel. Te dejamos además una imagen para que lo visualices.
Así que aquí va el reto: intenta resolverlo con tres discos y descubre cuántos movimientos te lleva. Deja tu comentario con la respuesta y el proceso que la explique.