Las migas murcianas de San Antón de El Bojar
Migas murcianas en San Antón: del origen de este plato a la receta que sigue viva
Este sábado, el barrio del Bojar de Beniaján se llenará de olor a aceite, harina y panceta. Entre los actos de las fiestas de honor a San Antón, una de las actividades estrella serça, un año más, el Cuarto Concurso de Migas, que se celebrará en el Jardín Malaspina (Consultar aquí). La comisión de fiestas facilitará harina, tocino y todos los ingredientes básicos, y ya hay confirmadas peñas de hasta 80 personas dispuestas a demostrar su maestría ante el público. La expectación es máxima: tanto vecinos como visitantes esperan probar, o al menos oler, las migas más auténticas de la Región.
Pero más allá de la competición, desde Beniaján al Día queremos preguntarte: ¿sabes cuál es la historia de las migas murcianas? Este plato humilde y delicioso tiene raíces muy antiguas, que se remontan incluso a la Hispania romana y la época celtíbera, cuando ya se preparaban platos similares con pan troceado y grasa animal. Con el paso del tiempo, los pastores y campesinos que recorrían la península adoptaron y adaptaron estas recetas, haciendo de las migas un plato fácil de preparar en el campo, nutritivo y económico.
Origen e historia
El plato forma parte de la gran familia de las migas españolas, cuyo origen general se remonta a la antigüedad:
- Referencias antiguas: Se conecta con la Hispania romana y la época celtíbera, donde ya se preparaban preparaciones con pan migado o troceado salteado en grasa animal (similar a las «gachas romanas»).
- Difusión por pastores y campesinos: Los pastores y campesinos de la trashumancia fueron clave en su difusión por la península ibérica, ya que era un plato fácil de preparar en el campo con lo que había a mano (pan duro o harina), nutritivo y que se cocinaba en sartenes o braseros portátiles.
- Evolución en Murcia: En Murcia, la versión más típica evoluciona hacia las migas de harina (en lugar de pan como en otras zonas como La Mancha o Extremadura), probablemente influida por la tradición mediterránea y la cercanía cultural con el sureste peninsular (incluyendo influencias árabes-andalusíes en algunas variantes de migas con harina).
Características principales de las migas murcianas
- Base: Harina de trigo (a veces de sémola o específica para migas) + agua + aceite de oliva + sal. Se remueve mucho tiempo a fuego lento hasta formar migas sueltas y doradas (proceso que requiere paciencia y brazo).
- Acompañamientos típicos («tropezones»): Panceta, longaniza, chorizo, morcilla, ajos tiernos, pimientos (rojos o verdes), cebolla… todo frito por separado y luego mezclado.
- Toque murciano único: A menudo se sirven con uvas frescas, rábanos, higos, naranja o incluso chocolate en algunos hogares. Ese contraste dulce-frío con lo salado y caliente es muy típico y sorprendente para quien las prueba por primera vez.
- En versiones más «marineras» (cerca de la costa): Se incorporan sardinas asadas o boquerones.
Hoy en día, las migas siguen siendo un plato estrella, especialmente en otoño e invierno, y en bares y restaurantes se sirven los días lluviosos hasta que se agotan. Para quienes quieran intentarlo en casa, este vídeo muestra cómo prepararlas al estilo tradicional murciano:
Este sábado, sin embargo, nada sustituye a la emoción de ver a cientos de vecinos y visitantes mezclando harina, aceite y alegría en el Jardín Malaspina. Porque en El Bojar, las migas de San Antón no son solo comida: son tradición, historia y amistad entre vecinos y visitantes.