
¿Hay una oleada de vandalismo contra las señales en Beniaján?
En menos de un año han vandalizado dos veces la señal que indica la dirección al Auditorio y Centro de Artes Escénicas, colocada en la avenida del Palmar, casi a la altura del paso de peatones que comunica con la vía verde y la calle de La Ceña.
No podemos hablar de un accidente, en tanto que la señal no muestra indicios de ello, pero sí de haber sido atacada en su base, casi a ras de la acera.
Esto nos lleva a preguntarnos qué está pasando en Beniaján, porque en las últimas semanas han sido varias las señales que han aparecido en el suelo, todas ellas cercenadas por su base, sin signos de degradación por el paso del tiempo o por la acción de las micciones de los perros, que suelen tener un efecto devastador.
Es obvio que no las están vandalizando para robarlas. El acto de derribarlas debe tener una explicación que se nos antoja más cerca de la premeditación con ánimo de causar un perjuicio económico al Ayuntamiento que otra cosa. Pero siempre pensando que nos movemos dentro del terreno fértil de la especulación.

Sea como sea, lo que se pone de manifiesto es que los autores de estos actos campan a sus anchas, sin miedo a ser vistos y denunciados.
La pedanía de Beniaján y, en general, todas las pedanías han sufrido un importante retroceso en materia de seguridad. Donde no hay efectivos de policía patrullando de manera visible, la sensación de impunidad para cometer cualquier ilícito se agranda.
También puede ser que simplemente estemos ante un caso de casualidad del cual partimos para exagerar en la especulación. Puede ser. Pero las señales no se caen solas, y menos una que no hace tanto que fue repuesta y que estaba muy bien anclada al suelo.
Otros casos similares los hemos denunciado aquí mismo, en Beniaján al Día, y algún que otro lo hemos notificado en privado al alcalde pedáneo, que resolvió la situación con prontitud.

