
Caos en los autobuses de la línea 30 de Murcia: averías y taxis como única solución
Esta mañana, los usuarios del transporte público de la línea 30, que une Zeneta con la capital, se han visto impedidos de desplazarse por culpa de la enésima avería de uno de los autobuses que cubre la ruta.
A primera hora, cuando los desplazamientos son necesarios para llegar al trabajo, en las paradas de Beniaján se vivieron momentos de incertidumbre primero y de cabreo después. No solo se trata de no poder desplazarse en el horario previsto, sino de la desinformación sobre las razones de la ausencia del servicio, que enerva más a los usuarios. Cada vez resulta más incomprensible que estos problemas recurrentes no se comuniquen a tiempo, para poder buscar una alternativa de transporte o avisar a quien corresponda.
En la era de la hiperconectividad, no se entiende que no contemos con una herramienta efectiva para seguir en tiempo real los trayectos de los autobuses ni las incidencias imprevistas.
Aplicaciones o páginas web que se vendieron a bombo y platillo, y que nos costaron un dineral, directa o indirectamente, como tmpmurcia.es o TMurciaBus, resultan indignas de llamarse servicio público, con críticas feroces por su mal funcionamiento.
Con este panorama, algunos usuarios han tenido que recurrir al servicio de taxi. Para un apuro resuelve el problema, pero es inviable como medio de transporte cotidiano. En este sentido, habría que preguntarse por qué se retiró la parada de taxis de Beniaján, cuando su existencia está más que justificada. Los usuarios de la pedanía ven cómo los tiempos de espera se prolongan innecesariamente, pudiendo ser más ágiles si se mantuviese la parada con un mínimo de dos o tres unidades en horario diurno.
Lo más grave del asunto es, con todo, la inacción de la ciudadanía, que se limita a protestar en redes sociales, como si eso bastase para que los políticos se apiadasen y resolvieran el problema.


