
Antonio «el Hierros», el último artesano de ensogar sillas en El Bojar
La vida y el oficio de un artesano que mantiene viva una tradición casi desaparecida
Este reportaje nace de varias visitas a casa de Antonio «el Hierros», en El Bojar. Sin prisas, sin guion y sin más intención que sentarse a escuchar.
Antonio es un jubilado que sigue trabajando con las manos «para matar el rato», como él dice. Pero lo que hace va mucho más allá: ensoga sillas, las restaura, fabrica redes de pesca como las de antes y recuerda oficios y técnicas que hoy prácticamente han desaparecido. Durante estos días me fue enseñando todo ese saber, paso a paso, con una paciencia y una claridad que solo tienen quienes llevan toda una vida haciéndolo.
Pero, sobre todo, Antonio es una de esas personas que piensan lo que dicen. Un filósofo de la vida, con una memoria prodigiosa y una forma de entender el mundo que merece ser escuchada.
En el reportaje también aparece su mujer, artesana del ganchillo, que crea muñecos y piezas de ganchillo con el mismo cuidado y dedicación. Juntos forman un pequeño universo donde el tiempo parece ir más despacio.
Este trabajo es un intento de recoger, aunque sea un poco, la sabiduría, la humildad y el oficio de dos personas que representan un mundo que se está perdiendo, y del que aún tendríamos mucho que aprender.
Cuando hablamos de términos como reciclaje, economía circular o sostenibilidad, a menudo olvidamos que generaciones como la de Antonio ya los han practicado toda su vida: por necesidad, y porque de esa necesidad han hecho virtud.
Los oficios como el que Antonio practica se están perdiendo. Y con ellos, perdemos todos. Sirva este reportaje como un pequeño reconocimiento en vida a su conocimiento y a su manera de entender el trabajo y la tradición.

