Torreagüera y Beniaján reclaman la limpieza de la Rambla del Garruchal
La Asociación de Vecinos de San Blas, El Secano y Montegrande convoca a los vecinos afectados para exigir la limpieza de la Rambla del Garruchal
La justificación moral para que los ciudadanos toleremos la existencia del Estado y todas sus instituciones se basa en un principio no solo de iure, esto es, como norma legal, sino también y, sobre todo, de facto, por el cual el Estado detrae, por la vía de los impuestos y tasas, una parte de la riqueza que generamos con nuestro esfuerzo y trabajo, a cambio de dotar a la sociedad de todo aquello que redunde en el bien común.
Por eso aceptamos la existencia de poderes legislativos y ejecutivos. Y por eso tenemos servicios públicos de mayor o menor necesidad social: sanidad, educación, seguridad, infraestructuras, etc.
Pero este acuerdo no puede ser excluyente con la parte administrada, en favor de la parte administradora. Sabemos que tienen que establecerse prioridades en el gasto público. De acuerdo. Pero en la lista de aquello que la ciudadanía demandamos no puede relegarse lo esencial a la cola de la lista de espera.
A quien corresponda —me da igual si es esta institución o aquella— debo decirle, en mi nombre, como director de Beniaján al Día, sin nombrar ni poner la cara de nadie, porque esto no va de señalamientos personales, que la limpieza de la Rambla del Garruchal a su paso por las pedanías de Beniaján y Torreagüera no es un capricho ciudadano ni una manifestación espontánea de un grupo de vecinos aburridos con ganas de montar jarana.

Llevamos tiempo, años ya, avisando y solicitando: avisando del estado deplorable de la rambla y solicitando que se solucione. Da igual —o debe dar igual— si la institución responsable es una u otra. Para lo sustancial del asunto, esto es, que se limpie de una vez la rambla, lo importante no es solo la voluntad de hacerlo, que también, sino la asunción de la responsabilidad de hacerlo, de acuerdo con ese principio antedicho, que se debe sustanciar en el respeto hacia la ciudadanía, que de ningún modo debe ser tratada como sujeto de menor rango frente a la propia institución que, repito, da igual cuál sea para el asunto que nos ocupa.
Este domingo, la Asociación de Vecinos de San Blas, el Secano y Montegrande de Torreagüera nos convoca para expresar un «BASTA YA». Y lo hace sin exclusiones. Esto va de vecinos de uno y otro pueblo; de nuestra seguridad y de la salud pública. La Rambla del Garruchal no solo no cumple con su función de canalizar el agua cuando llueve, sino que se ha convertido en un foco inmundo de mierda, digámoslo claro.
No me voy a andar con rodeos: si la institución que tiene potestad para la limpieza de la rambla no tiene la voluntad para ello, que lo diga. Si tiene voluntad, pero no tiene recursos para ello, que lo diga. Los vecinos de Torreagüera y Beniaján sabremos estar a la altura y lo haremos nosotros con nuestras propias manos si hace falta. Pero entonces que no nos estorben y hagan como aquel perro del hortelano, que ni comía ni dejaba comer.
Vecinos de Torreagüera, gracias por poner pie en la puerta y decir que hasta aquí hemos llegado. Y vecinos de Beniaján: el domingo 11, a las 12 del mediodía, en la Rambla del Garruchal, a la altura de la calle Nieves Viudes de Torreagüera.
Sobran más palabras.
Atentamente,
Juan Carlos García