
Santiago García, El España, el líder natural que impulsa el cambio en Torreagüera
Acción, seguridad y coherencia: el ejemplo de Santiago García
La seguridad de los niños es innegociable. Mantener unas instalaciones deportivas en estado de deterioro, cuando además ya existen antecedentes de accidentes que han causado daños físicos, es inadmisible.
Sin embargo, parece que los políticos se olvidan de gestionar correctamente el orden de prioridades que, en política, debería ser sagrado: primero lo imprescindible, luego lo accesible y, sólo en última instancia, los caprichos.
Santiago García Pérez (El España, ver perfil de Facebook aquí) es un vecino de Torreagüera que, sin ser político, comprende perfectamente este orden elemental. Por eso la inmensa mayoría de vecinos de la pedanía lo quieren y respetan. Basta estar un rato con él, paseando por las calles de Torreagüera, para comprobar cómo sus convecinos lo saludan con afecto y simpatía, y sin necesidad de manejar las cuentas de la pedanía ni de «repartir o negar favores».
Es por esto que siempre lo encuentras allí donde se le necesita, apoyando las causas justas en favor de los vecinos y vecinas de Torreagüera: bien sea poniendo los puntos sobre las íes y llamando a las cosas por su nombre en una concentración para exigir la limpieza de la rambla del Garruchal, o bien solicitando cordura a los políticos para que se tomen en serio la seguridad en unas instalaciones municipales usadas mayormente por los más pequeños de la comunidad.
Pero parece que pedir lo lógico se ha convertido en un acto subversivo. Porque Santiago incomoda a los políticos que gobiernan Torreagüera: los que figuran como títeres y los que mueven los hilos. Los perturba. Y lo consigue porque la verdad es incómoda, pero imprescindible. Y Santiago la suelta como bofetadas en el rostro de quienes han confundido el cargo de representante del pueblo con el de dueño del pueblo.
Y ahora, además, Santiago no está solo —nunca lo ha estado—, porque muchos vecinos y vecinas de Torreagüera han entendido que todos son Santiago. Y todos juntos han dicho, dicen y dirán, alto y claro: SOMOS TORREAGÜERA.



