
¿Sabías que San Patricio es patrón de Murcia y de su Policía Local? La historia detrás de su vínculo con Irlanda
San Patricio, patrón de Murcia y su Policía Local
San Patricio, el santo irlandés del trébol es también patrón de la ciudad de Murcia y de su Policía Local. Una conexión que pocos conocen y que se remonta a una de las batallas más decisivas de la Reconquista en el sureste español. Hoy, desde Beniaján al Día te contamos la historia completa para que sepas por qué el 17 de marzo se celebra no solo en Dublín, sino también en nuestro municipio.
Una frontera en llamas
Corría el año 1452. El Reino de Murcia, entonces parte de la Corona de Castilla bajo Juan II, vivía en constante alerta. La frontera con el Reino Nazarí de Granada era un polvorín. Muhammed IX, conocido como el Cojo, había recuperado el trono granadino en 1447 y aprovechaba las disputas internas de la poderosa Casa de Fajardo, que controlaba Lorca y buena parte del reino, para lanzar incursiones devastadoras.
En 1448 los musulmanes saquearon Cieza y vencieron en Hellín. Entre 1450 y 1451 arrasaron el Campo de Cartagena, robando decenas de miles de cabezas de ganado y capturando pastores. Las poblaciones cristianas vivían aterrorizadas, mientras las querellas familiares entre Alonso «el Bravo», alcaide de Lorca, y su primo Pedro Fajardo Quesada impedían cualquier respuesta unificada.
La Batalla de Los Alporchones
Por este motivo, el 16 de marzo de 1452, Alonso Fajardo reunió rápidamente mesnadas de Aledo, Caravaca de la Cruz y Murcia. En total, contaba con unos trescientos caballeros y dos mil infantes. Los granadinos, liderados por Malik ibn al-Abbas, conocido como Alabez, regresaban de su última incursión con un ejército de mil jinetes y mil peones, avanzando desde Vera por Pulpí y el Puerto de los Peines hacia Lorca.
El choque entre ambas facciones se produjo en el llano de Los Alporchones, junto a la rambla de Viznaga, cerca del Rincón de Aguaderas. La batalla fue feroz y se recuerda por la valentía de ambos bandos: los granadinos rehicieron sus líneas hasta en dos ocasiones, mientras los caballeros cristianos destacados, como los Moratas, García de Paredes, Quiñonero o García de Alcaraz, resistían con determinación.
El momento decisivo llegó cuando Alonso Fajardo se enfrentó a Alabez en duelo singular. La lanza del cristiano se quebró al impactar con la cota de malla del capitán granadino. Fajardo esquivó el tajo del alfanje, lo derribó con un empujón cuerpo a cuerpo y sus peones maniataron al enemigo. La captura de Alabez quebró la moral granadina, y la persecución cristiana llegó casi hasta Vera.
Se estima que los cristianos sufrieron cuarenta muertos y más de doscientos heridos, mientras que los granadinos tuvieron ochocientos caballeros muertos, cuatrocientos prisioneros y apenas trescientos lograron escapar. Alabez fue ejecutado poco después, tras negarse a entrar por la puerta del huerto de la casa de Fajardo, diciendo: «No soy hombre de baja suerte… debo entrar por la puerta principal».
Esta victoria puso fin a las grandes algaradas granadinas en el Reino de Murcia durante varios años y unió a las facciones rivales de los Fajardo, reforzando el prestigio de Lorca y de la Casa de los Vélez.
El milagro del 17 de marzo
La batalla ocurrió exactamente el 17 de marzo, festividad de San Patricio. El Concejo de Murcia, en sesión solemne, declaró oficialmente a San Patricio patrón de la ciudad y de todo el antiguo Reino de Murcia. Entre las medidas adoptadas figuraban pintar un retablo con su imagen, celebrar una procesión anual y honrarlo institucionalmente.
En Lorca se levantó una iglesia sobre la antigua de San Jorge, y en 1533 el papa Clemente VII concedió bula para erigir la Colegiata de San Patricio, obra de Jerónimo Quijano, terminada en el siglo XVIII. Cada 17 de marzo se iza la bandera de Irlanda y se canta su himno gracias a una reliquia enviada desde Dublín en 1952.
En Murcia capital, San Patricio aparece representado en el imafronte barroco de la Catedral, compartiendo patronazgo con la Virgen de la Fuensanta, aunque su celebración es más institucional que popular.
Patrón de la Policía Local
Por la misma razón histórica, la Policía Local de Murcia y Lorca lo tienen como patrón oficial desde tiempos medievales. Cada 17 de marzo se celebra misa solemne, se entregan condecoraciones a agentes y civiles destacados, y se rinde homenaje al cuerpo. Este acto recuerda que la Policía Local es heredera de aquellos defensores que, hace más de cinco siglos, lucharon por la seguridad del reino.
Curiosidad beniajanera
En todo el municipio de Murcia solo existen dos calles que llevan el nombre de San Patricio. Una se encuentra en el centro histórico, entre la Plaza del Cardenal Belluga y Puerta del Sol y Tomás Maestre; hasta mediados del siglo XIX se llamó «Calle Cárcel Vieja». La otra está en Beniaján, en pleno corazón de la pedanía.
Dos únicas vías en todo el término municipal rinden homenaje urbano al santo que, sin saberlo, nos une con Irlanda desde la Reconquista.



