
Reductores de velocidad en Beniaján: vecinos critican la chapuza y el precio
El Ayuntamiento de Murcia ha completado la instalación de seis reductores de velocidad tipo «lomo de asno» en el Rincón de Villanueva: dos en el Camino de Villanueva y cuatro en el Carril Serranos, tal y como hemos podido comprobar desde Beniaján al Día.
El proyecto fue autorizado el 13 de junio de 2025 (expediente 2024/015/006340), con un presupuesto base de licitación de 17.605 euros a cargo de la Junta Municipal de Beniaján. Se trata de un contrato menor de obras que incluía fresado del firme, reposición de asfalto, señalización horizontal y vertical, y medidas para la evacuación de agua.
El objetivo de estas seis intervenciones es reducir el exceso de velocidad en vías estrechas sin aceras continuas, respondiendo así a las demandas de los vecinos del Rincón de Villanueva, quienes llevaban tiempo reclamando mayor seguridad peatonal. Durante el periodo transcurrido desde la aprobación —casi nueve meses hasta la colocación efectiva—, algunos vecinos expresaron su malestar por la demora en la ejecución, considerando que se trataba de una medida urgente para mejorar la seguridad vial.
Sin embargo, una vez instalados, los resultados no han generado la satisfacción esperada. Varios vecinos con los que hemos podido entrevistarnos consideran que el acabado y la funcionalidad no justifican el coste final abonado: 17.545,54 euros.
Dado que se trata de un contrato menor delegado en la pedanía, los detalles completos —empresa adjudicataria, presupuestos comparados, factura final y justificación del gasto— no aparecen todavía publicados en el Portal de Transparencia ni en el Perfil del Contratante del Ayuntamiento de Murcia.
Los vecinos más reacios a dar por buena la instalación de estos reductores de velocidad quieren conocer los detalles exactos del proyecto para comprobar si se ajusta al acabado. Según hemos podido comprobar en esta redacción, el proyecto presentado incluía: el fresado del firme existente y la reposición de asfalto de hasta 6 cm; el corte y preparación de la calzada para garantizar la transición segura en los puntos de entrada y salida de los badenes; y un acabado geométrico de los reductores para asegurar una correcta evacuación del agua, haciéndolos compatibles con los servicios existentes.
Más allá de las cuestiones técnicas, en la mente de los vecinos del Rincón de Villanueva ronda aquel viejo dicho de que «para este viaje no hacían falta tantas alforjas».

