Obras de la Fase 2 de la Vía Verde Costera Sur en Murcia ya en marcha
Inicio de obras en Los Ramos: ampliación hacia Alquerías y Zeneta
Vecinos y colectivos ciudadanos expresan su frustración ante lo que consideran un simple «lavado de cara» que ignora las necesidades reales de movilidad. Recuerdan, en este sentido, la opción descartada de transformar el corredor en una extensión del Tranvía de Murcia.
El inicio de la segunda fase de la Vía Verde de la Costera Sur ha sido anunciado recientemente por el presidente de la Junta Municipal de Beniaján, Francisco Nicolás, a través de la página oficial de la Alcaldía en Facebook. Esta ampliación, con un presupuesto de 1,6 millones de euros, parte desde Los Ramos y se bifurca hacia Alquerías y Zeneta.
El contrato, aprobado en octubre de 2024 por la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Murcia, establece un plazo de ejecución de ocho meses, con finalización prevista para el 30 de agosto de 2026. Aunque el proyecto se presenta como una actuación destinada a vertebrar las pedanías del sur desde una óptica de sostenibilidad y ocio, su anuncio ha reavivado un debate latente: la demanda ciudadana de convertir este corredor en una extensión del Tranvía de Murcia, considerada por los críticos de la Vía Verde como una oportunidad perdida para priorizar la movilidad cotidiana frente al uso recreativo del espacio.
Orígenes y evolución histórica de la Vía Verde
Primera fase: 2019, 8,5 km y actuaciones
La primera fase, inaugurada en marzo de 2019, cubrió 8,5 kilómetros desde el barrio de Los Dolores hasta Los Ramos. Esta actuación incorporó senderos peatonales y ciclistas, la plantación de 2.200 árboles de gran porte, quince pasos peatonales transversales y seis rodados, además de nuevo alumbrado en los núcleos urbanos.
Segunda fase: ampliación, 11 km y conexiones
La segunda fase, reactivada en 2023, amplía el recorrido hasta los 11 kilómetros —18 kilómetros si se contabilizan las conexiones adyacentes— e incluye la rehabilitación de estaciones y apeaderos históricos, la instalación de 86 puntos de iluminación inteligente, 35 bancos y 35 papeleras, así como la plantación de más de 5.000 árboles autóctonos. Entre las especies previstas se encuentran cipreses, moreras, higueras, naranjos, palmeras y almendros, con el objetivo de renaturalizar la huerta y contribuir a la mitigación de emisiones de CO₂.
En Beniaján se han proyectado espacios ajardinados frente a la Estación, con zonas de picnic, bancos, papeleras, iluminación inteligente y nuevas aceras entre la glorieta y el paso de la Madrugada, así como entre la Alcaldía y la propia Estación, según ha señalado el alcalde pedáneo, Francisco Nicolás. En Los Ramos se actúa sobre el entorno de la pasarela peatonal mediante nuevas plantaciones y mobiliario urbano.

Otras intervenciones destacadas incluyen la creación de un jardín de 1.540 metros cuadrados bajo el puente de Tiñosa, en Los Dolores; la regulación de intersecciones en San José de la Vega para mejorar la permeabilidad vial; y, en Torreagüera, la rehabilitación del apeadero con usos previstos como auditorio al aire libre.
Financiada por el Ayuntamiento de Murcia, con posible apoyo de fondos europeos vinculados al Plan de Recuperación, la actuación cuenta con un presupuesto base de licitación de 1,6 millones de euros y fue adjudicada en diciembre de 2024 por 1,31 millones. Esta fase se integra en la Estrategia de Ciudad Murcia 2020–2030, que apuesta por la vertebración territorial y la conexión de las pedanías con el centro urbano, en coherencia con proyectos como Murcia Río II y el futuro bulevar de Conexión Sur. El trazado incorpora, además, elementos de interés histórico y paisajístico, como el Caserío de la Voz Negra o la intersección con la Rambla del Garruchal.
Beneficios para las pedanías: sostenibilidad y calidad de vida
La ampliación de la Vía Verde de la Costera Sur beneficia de forma directa a más de 50.000 residentes de las pedanías de Zeneta, Los Garres, Los Dolores, San José de la Vega, Beniaján, Torreagüera, Los Ramos y Alquerías. El proyecto configura un corredor verde que enlaza estas poblaciones con la ciudad y contribuye a reducir el aislamiento periférico que históricamente han sufrido estos núcleos.
Asimismo, impulsa la movilidad no motorizada mediante un itinerario peatonal y ciclista seguro, lo que favorece la reducción de emisiones contaminantes y promueve hábitos de vida más saludables. Durante los ocho meses previstos de ejecución de esta fase, la actuación genera además empleo temporal en el entorno.
La Vía Verde se ha consolidado ya como uno de los ejes verdes más utilizados del municipio. Miles de personas la recorren diariamente a pie o en bicicleta, tanto para desplazamientos cotidianos como para la práctica deportiva o el ocio. La incorporación de elementos deportivos y zonas de estancia ha contribuido también a dinamizar el turismo local y abre la puerta al desarrollo de actividades culturales y sociales en las estaciones y apeaderos rehabilitados.
Las críticas: la demanda histórica del tranvía en el eje de la Costera Sur
La promesa del tranvía en los planes metropolitanos
Vecinos y colectivos ciudadanos expresan su frustración ante lo que consideran un simple «lavado de cara» que ignora las necesidades reales de movilidad. Recuerdan, en este sentido, la opción descartada de transformar el corredor en una extensión del Tranvía de Murcia. Una de las voces más destacadas es la de José Antonio Pardo Riquelme, presidente de la Asociación Rambla del Garruchal y Costera Sur, quien ha denunciado reiteradamente el incumplimiento de promesas para implantar una línea de tranvía en este trazado. A su juicio, se está priorizando el uso recreativo del espacio frente a soluciones eficaces para los desplazamientos cotidianos de las pedanías del sur.
La documentación existente revela que desde la década de 2010 los planes metropolitanos contemplaban una Línea 3 del tranvía destinada a dar servicio a Los Dolores, Beniaján, Torreagüera y Los Ramos, aprovechando el antiguo trazado ferroviario en desuso desde 2008 mediante una plataforma reservada. Su puesta en marcha, prevista inicialmente a partir de 2018, dependía de la liberación de las vías por parte de ADIF. Sin embargo, en 2016 el Ayuntamiento optó por la Vía Verde, reconvirtiendo cerca de 200.000 metros cuadrados en un sendero peatonal.
La Vía Verde como oportunidad perdida para la movilidad cotidiana
Colectivos como MurciaLAB insisten, en informes publicados en noviembre de 2025 (ver aquí), en la necesidad de desarrollar un «Eje Costera Sur» como Fase 3 de una red radial hacia el sur. Esta propuesta conectaría la Estación del Carmen con las pedanías mencionadas mediante una infraestructura tranviaria capaz de absorber una alta demanda diaria, en condiciones similares a las ampliaciones ya ejecutadas hacia el norte. Desde MurciaLAB se denuncia que, pese a avances como la ampliación del tranvía hasta El Carmen —con dos kilómetros adicionales y cinco nuevas paradas en 2025—, el sur sigue careciendo de un plan integral. Como alternativa, proponen una red metropolitana que conecte Molina de Segura con El Palmar y la Costera Sur, como medida de equidad territorial.
La denominada «promesa del tranvía» se remonta a los estudios de movilidad de los años 2000, en los que este sistema se planteaba como elemento vertebrador de un sur históricamente olvidado. Se trata de pedanías que suman alrededor de 116.000 habitantes y que siguen sin una conexión eficiente con el centro urbano. En 2019, la redacción de la segunda fase de la Vía Verde volvió a priorizar el uso ambiental frente al transporte público, con una licitación en septiembre y una ejecución prevista para 2020-2021, finalmente retrasada por la pandemia.
Las críticas sostienen que esta decisión perpetúa las desigualdades territoriales. Mientras el tranvía avanza hacia El Carmen gracias a protocolos firmados en 2023 y 2024 entre el Ayuntamiento, la Comunidad Autónoma y el Ministerio de Transportes —con una inversión de 33 millones de euros—, el sur se conforma con un corredor recreativo que no resuelve los desplazamientos diarios. Un acta de pleno de 2018 recogía compromisos en la Costera Sur, incluida la fase Algezares–Torreagüera, pero en 2022 el PP propuso ejecutar la segunda fase de la Vía Verde sin ninguna referencia al tranvía.
La sensación de «oportunidad perdida» es recurrente en debates vecinales y en redes sociales, donde se acusa a las administraciones de priorizar el ocio frente a la movilidad cotidiana. Se propone reevaluar el proyecto para compatibilizar ambos usos, integrando la renaturalización del corredor con un sistema de transporte público eficaz y estructurante.
A modo de corolario
Con las obras en marcha y un plazo fijado para el 30 de agosto de 2026, la segunda fase de la Vía Verde consolidará un corredor de 18 kilómetros que conecta las pedanías del sur de Murcia, reforzando su función como espacio verde y social.
Las críticas, sin embargo, recuerdan que no se ha tenido en cuenta a la ciudadanía para un asunto tan importante: decidir entre mantener el corredor como espacio de ocio y sostenibilidad o contar con transporte público que conecte realmente estas pedanías con el centro. Mientras los vecinos disfrutan de senderos y zonas verdes, siguen reclamando conexiones efectivas y un plan metropolitano integral, especialmente ante el crecimiento de población en la zona.