La Huerta Necesita Limpieza, No Más Marketing
El Espectáculo de la Concienciación: 700.000€ para Marketing Mientras la Huerta Histórica es un Estercolero
La inversión en las políticas públicas del Ayuntamiento de Murcia parece haber adoptado la lógica de «La Sociedad del Espectáculo» teorizada por Guy Debord. En este paradigma, la acción política más relevante no es la transformación tangible de la realidad, sino el marketing y la publicidad de la intención.
En ese contexto se enmarca la reciente adjudicación de un contrato por 718.691 euros para el «Servicio de Actividades de sensibilización e información ambiental» durante los próximos tres años. La cuantía, destinada a rutas guiadas, Escuelas Verdes y talleres en enclaves como El Majal Blanco y La Contraparada, se convierte en la noticia y en la autojustificación política.
El Gasto que Solo se Sostiene a Sí Mismo
Si bien la sensibilización es necesaria, este considerable desembolso plantea una pregunta fundamental: ¿Es este dinero una inversión efectiva en el medio ambiente murciano o un gasto estético cuyo único fin es sostenerse a sí mismo? La acción, en este caso, se circunscribe a impartir clases y talleres, sin que esa estructura produzca un impacto directo o un valor añadido fuera de la justificación de los propios contratos.
La paradoja es flagrante. El Ayuntamiento gasta cientos de miles de euros para educar sobre la importancia de la naturaleza en un municipio rodeado por la «Huerta de Europa», un entorno que debería ser un aula práctica constante.
La Contradicción del Patrimonio: Más Allá de un Día de Fiesta
Esta desconexión es especialmente grave al tratarse de un patrimonio cultural cuya defensa es, incluso, celebrada por el Consistorio en días señalados. La identidad murciana está ligada al ecosistema que da nombre al Bando de la Huerta, Fiesta de Interés Turístico Internacional.
Sin embargo, el compromiso con la Huerta no puede confinarse a un único día festivo; la auténtica concienciación debe ser previa, constante y práctica. ¿Cómo se justifica una inversión tan alta en teoría mientras miles de hectáreas de este patrimonio cultural están visiblemente abandonadas, llenas de escombros, suciedad y con una falta de mantenimiento estructural que es una vergüenza a ojos vista?
La Prioridad es la Acción Directa en el Territorio
Si la Concejalía de Planificación Urbanística, Huerta y Medio Ambiente quisiera ser realmente efectiva y dejar de lado la filosofía del espectáculo, el destino prioritario de esos 700.000 € sería la acción directa sobre el territorio.
Ese presupuesto podría transformarse en campañas de limpieza directas y masivas en los puntos más críticos de la Huerta, movilizando a grupos vecinales y brigadas municipales para sanear el entorno. Esto sí produciría un triple valor:
- Valor Ecológico y Patrimonial: Recuperar de forma tangible el entorno cultural.
- Valor Educativo (Práctico): Concienciar a vecinos y escolares a través de la implicación real y directa en el mantenimiento de su propio entorno.
- Valor Político: Demostrar que la inversión ambiental va a la acción, y no al marketing de la intención.
Mientras la suciedad y el abandono dominan nuestro patrimonio verde más inmediato, el gasto en campañas de sensibilización corre el riesgo de ser percibido por la ciudadanía como un mero ejercicio de autobombo, útil únicamente para justificar la inacción en el terreno que más lo necesita.