
El Plan Foresta hace aguas en Beniaján y otras pedanías
Al menos una cuarta parte de los árboles plantados en Beniaján ha desaparecido y otros tantos están en mal estado
Los grupos de la oposición deberían ir un paso más allá y ponerse manos a la obra para fiscalizar de manera exhaustiva el Plan Foresta. La denuncia del caso de Guadalupe es una iniciativa necesaria, pero no debería quedarse en una actuación aislada.
Poco más de medio año después de que Beniaján estrenara un nuevo espacio verde con 35 ejemplares de árboles gracias al Plan Foresta del Ayuntamiento de Murcia (ver noticia aquí), Beniaján al Día ha hecho un seguimiento de los árboles plantados y del estado de este espacio, llamado a convertirse en un rinconcito de naturaleza y paz, situado al final de la avenida del Palmar, en paralelo a la avenida de Levante.
Y lo que hemos encontrado nos ha dejado con mal sabor de boca. Si, cuando se puso en marcha la iniciativa, ya había dudas sobre la idoneidad del lugar escogido para esta intervención —alejado del núcleo urbano y junto a una rotonda con un elevado volumen de tráfico rodado—, aquellas dudas se han convertido en certezas. Hoy podemos afirmar que el Plan Foresta en Beniaján está siendo un fiasco.
En primer lugar, hemos podido constatar que al menos una cuarta parte de los árboles plantados ya no están. De los que quedan, otra cuarta parte se encuentra en mal estado. Nos queda, por tanto, la mitad de los ejemplares iniciales, y nada permite asegurar que dentro de otro medio año podamos decir lo mismo.
Una mala noticia, especialmente si tenemos en cuenta la ilusión con la que los más pequeños participaron en esta iniciativa, que congregó a familias enteras para la ocasión.
El Plan Foresta en las pedanías está siendo un fracaso
Pero Beniaján no es una excepción ni representa el peor de los casos. Hace pocos días, el Grupo Municipal Socialista de Murcia denunció en su perfil de X una situación mucho más grave en la pedanía de Guadalupe. Allí, el pasado mes de diciembre, se plantaron 90 árboles y, según la denuncia de los socialistas, a día de hoy solo quedan nueve.
🌳 El PP plantó en Guadalupe 90 árboles. Hoy quedan 9.Las fotos ya están hechas y publicadas.Mientras tanto, las pedanías siguen esperando más zonas verdes, más árboles y más mantenimiento.📸 Mucha foto. PPoco verde. https://t.co/fx8VutDlxR
— Grupo PSOE Murcia (@GrupoPSOEMurcia) October 2, 2026
Todo ello nos lleva a preguntarnos qué tipo de seguimiento se está haciendo del Plan Foresta en las pedanías y, sobre todo, a poner el foco en las cifras globales de un plan cuyos resultados sobre el terreno parecen no corresponderse con los datos oficiales.
Los números del Plan Foresta sobre el papel
Las cifras que ofrece el Gobierno del Partido Popular en el Ayuntamiento de Murcia sobre el Plan Foresta siguen la línea de los grandes proyectos que los populares suelen presentar a la población murciana.
Sin embargo, aquí nos encontramos con un problema de cálculo: la media de ejemplares destinados a alineaciones en las pedanías oscila entre 160 y 170, una cifra que contrasta con la realidad de las intervenciones realizadas hasta el momento.
El caso de Beniaján es sintomático de esta discordancia entre lo que figura sobre el papel y lo que sucede sobre el terreno. Pese a ser una de las diez pedanías más pobladas de Murcia, ha recibido 60 ejemplares, destinados a las medianas y los arcenes de la avenida de Levante, una cantidad muy alejada de la media por pedanía.
Otros ejemplos cercanos son los 90 ejemplares de Guadalupe, los 42 de Algezares, los 50 de San José de la Vega y los 50 de Torreagüera.
A estas cifras se suman otras igualmente modestas en distintas pedanías: 25 olivos en alcorques vacíos de Aljucer, 50 ejemplares en la calle Mayor de Valladolises, 25 en futuros alcorques de Era Alta y 60 en las medianas y los arcenes de Sangonera la Seca.
Más allá de los números, ¿quién los fiscaliza?
A la vista de estas cifras y de la realidad expuesta, cabe preguntarse si no sería necesaria una fiscalización a fondo del Plan Foresta, más allá de la denuncia del Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Murcia sobre el caso de Guadalupe y de la que Beniaján al Día presenta en esta noticia.
Tal vez habría que empezar por exigir una memoria económica rigurosa, porque, hasta el momento, el Ayuntamiento solo ha hecho públicos datos parciales y muy limitados: una asignación de 300.000 euros para el Plan Foresta en el presupuesto de 2025; otros 70.000 euros procedentes del proyecto Healthy Cities; 150.000 euros para Joven Futura; y una estimación de entre 5 y 7 millones de euros que se incluirían en el contrato de mantenimiento de parques y jardines para el periodo 2026-2029.
Más allá de estas partidas, no se ha publicado una cifra oficial del coste total del Plan Foresta que detalle cuánto se ha gastado hasta ahora ni cuánto se prevé invertir para completar los 100.000 árboles anunciados. Tampoco se conoce el coste unitario por árbol, un dato esencial para valorar con rigor la eficiencia y el alcance de las intervenciones.
La oposición debe dar un paso al frente
Los grupos de la oposición deberían ir un paso más allá y ponerse manos a la obra para fiscalizar de manera exhaustiva el Plan Foresta. La denuncia del caso de Guadalupe es una iniciativa necesaria, pero no debería quedarse en una actuación aislada. Los datos y las situaciones que hemos expuesto plantean suficientes interrogantes como para exigir una revisión del conjunto del plan, tanto de su ejecución como de los recursos públicos destinados a llevarlo a cabo.
Y es ahí donde la oposición tiene mucho que decir y, sobre todo, mucho que hacer. Porque, más allá de señalar lo que no funciona, se trata de conseguir que los ciudadanos dispongamos de información completa y contrastable sobre un proyecto de esta envergadura y podamos conocer hasta qué punto se están cumpliendo los objetivos anunciados.



