¿El Pedáneo de Beniaján nos toma por idiotas?
La historia interminable del jardín de Monteazahar: La reforma de la reforma y la promesa de la promesa, seis años después
El anuncio de nuevas «mejoras» en el Jardín de Monteazahar de Beniaján por parte de la Concejalía de Desarrollo Urbano, dirigida por José Guillén, y en coordinación con el presidente de la Junta Municipal, José Francisco Nicolás, empieza a provocar en los vecinos una justificada sensación de déjà vu. La inversión en una «nueva zona de juegos infantiles con diseño moderno y actual» se perfila como el último capítulo de un costoso y frustrante ciclo de mantenimiento deficiente que se repite, sin pudor, cada pocos años.
Para los residentes de Beniaján, este nuevo anuncio no se presenta como una noticia de progreso, sino como la evidencia de que las inversiones pasadas han sido, en muchos aspectos, una chapuza mal gestionada y con escasa durabilidad.
El desembolso de 139.000 € y la obra deficiente de 2018
Hace apenas siete años, el Jardín de Monteazahar fue objeto de una «renovación integral» que prometía ser la solución definitiva. El proyecto, que ascendió a unos 139.000 euros de las arcas municipales, se adjudicó a finales de 2017, pero se ejecutó durante gran parte de 2018.
Prueba del dilatado proceso es la nota de prensa del 12 de mayo de 2018, donde el concejal José Guillén seguía prometiendo que el jardín «en breve podría ser usado por todos los vecinos». Este retraso supuso que el parque permaneciera parcialmente cerrado durante muchos meses, generando incomodidad entre los residentes.
En aquel momento, el concejal afirmó que el objetivo era «utilizar materiales medioambientalmente sostenibles» y prometió una «nueva forma de entender este inmenso espacio», que incluía el nuevo adoquinado y la renovación «por completo del sistema de riego». No obstante, la calidad de lo entregado, tras la larga espera, fue percibida en muchos aspectos como una chapuza, a pesar de la supuesta fiscalización del Ayuntamiento y la ejecución por parte de la empresa concesionaria STV.
El socavón de 2019: La sentencia a la calidad de la obra
La fragilidad de aquella inversión de 139.000 euros quedó expuesta de forma clara apenas unos meses después. En septiembre de 2019, lluvias intensas provocaron un socavón en la zona de los bancos anti graffiti. El incidente que provocó que un agujero quedase peligrosamente oculto por el césped artificial, obligó al Ayuntamiento a una intervención de emergencia, consumiendo más recursos en reparaciones de desperfectos que deberían haber sido innecesarias en una obra de esa envergadura y coste.
Esta incidencia resulta la prueba irrefutable de que la reforma de 2018 no había abordado los problemas estructurales con la seriedad debida, obligando a los técnicos a destinar fondos a solucionar chapuzas heredadas en lugar de acometer nuevos proyectos.
El bucle infinito de las promesas: La reforma de la reforma
Llegados a 2025, el Ayuntamiento, a través de la Concejalía de Desarrollo Urbano y la Junta Municipal, anuncia la sustitución del equipamiento que la obra de 2018 ya había renovado. La nota de prensa de hoy se centra en que se «renovará la iluminación», «se sustituirán los juegos existentes» y «la reparación de bancos y mobiliario urbano».
La conclusión es clara: lo que se está haciendo ahora es solucionar las deficiencias y la falta de durabilidad de la intervención de 2018. Es la reforma de la reforma.
Pero la ineficacia del bucle se hace especialmente patente con la promesa incumplida del área canina. La nota de prensa de 2025 menciona que «se ha abordado la posibilidad de crear un pipicán anexo al jardín de Monteazahar, una petición vecinal». Esta es una promesa reciclada: la noticia de 2018 sobre aquella gran reforma ya indicaba que «se acordaba llevar a cabo una nueva zona de esparcimiento canino en la Calle de la Estación». Siete años después, lo que era un acuerdo sigue siendo una posibilidad y una petición.
La pregunta incisiva a Guillén y Nicolás
Ante esta gestión de la reforma de la reforma, la ciudadanía de Beniaján tiene derecho a cuestionar directamente a sus responsables políticos, si lo que no aceptarían para su bolsillo es aceptable que lo gestionen tan alegremente con el dinero de todos, ¿piensan realmente que los ciudadanos somos idiotas?
Esta pregunta es pertinente porque el concejal José Guillén y nuestro alcalde pedáneo José Francisco Nicolás quedan claramente retratados, pues ambos fueron protagonistas de las promesas de 2018 y ambos lo son hoy en el anuncio de 2025, lo que evidencia una continuidad en el ciclo de gasto ineficaz.
Es una cuestión de competencia y responsabilidad. Si esta gestión de los fondos públicos fuese un negocio particular o una reforma en sus propias viviendas, «¿aceptarían pagar 139.000 euros para meses después tener que arreglar lo reformado y seis años más tarde tener que sustituir parte de lo reformado?»
Para validar la información y permitir la consulta directa de los hechos expuestos, se han utilizado las siguientes fuentes:
- Nota de Prensa de 2018: Texto íntegro de la noticia «Los vecinos de Beniaján disfrutarán de un jardín Monteazahar totalmente renovado» (Publicado el 12 de mayo de 2018, clica aquí
- Nota de Prensa Actual de 2025: Anuncio del Ayuntamiento de Murcia sobre las actuaciones de mejora y renovación de zonas verdes en Beniaján publicada hoy, clica aquí
- Fotografía de Portada: Imagen facilitada por el Gabinete de Comunicación del Ayuntamiento de Murcia, donde aparecen el Concejal José Guillén y el Presidente de la Junta Municipal, José Francisco Nicolás.